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<publisher-name><![CDATA[Universidad de Ciencias Médicas de Cienfuegos, Centro Provincial de Ciencias Médicas, Provincia de Cienfuegos.]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Repercusión de la cirugía sobre la agudeza visual y la calidad de vida en pacientes seniles: bencilpenicilina, fenoximetilpenicilina, ampicilina y amoxicilina]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Impact of surgery on visual acuity and life quality of senile patients]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Background: Cataract surgery is widely accepted nowadays since it helps improving vision and life quality. Objective: To assess the visual outcome, life quality and advantages of microsurgery in one of the most common visual diseases. Methods: A prospective, descriptive, study including variables as age, gender, general and visual personal pathological history of all the patients who attended to the provisional consultation of the General Hospital ?Dr. Gustavo Aldereguía Lima? in Cienfuegos between January, 1st 2008 and March 31st, 2008. 285 patients of 60 years and more were studied using questionnaires and a complete ophthalmological study. Results: Two months after the surgery it was proved that visual sharpness improved significantly reaching 0,5 and more in almost all the patients (97,2 %); 96,8% changes their life quality after the surgery. Satisfaction degree was 96.9 % and 96.8 %. Conclusions: We recommend this surgery since the operated patients present evidences of improvement in visual functioning and sharpness and life quality compared with their conditions before the surgery. ]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Catarata]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[   <h3 align="right">Artículos Originales</h3>      <p align="left">Revista Científica de las Ciencias Médicas en Cienfuegos</p>  <h2 align="left">Repercusión de la cirugía sobre la agudeza visual y la calidad de vida en pacientes seniles</h2>        <p>    	Mariela Julia Curbelo  Gómez,<a href="#author1"><span class="superscript">1</span></a>  	  	Maria Adela Llull Tombo,<a href="#author2"><span class="superscript">2</span></a>  	  </p>  <h4 align="left">Resumen </h4>      <p align="justify"><strong>Fundamento:</strong> La cirugía de catarata tiene un valor determinante en la actualidad, con ella se logra mejorar la visión y la calidad de vida del paciente. <strong>Objetivo:</strong> Evaluar el resultado visual, la calidad de vida y las ventajas de la microcirugía de catarata. <strong>Métodos:</strong> Estudio descriptivo, prospectivo, con empleo de variables como edad, sexo, antecedentes patológicos personales generales y oculares, del total de pacientes seniles operados de catarata que acudieron a la consulta provincial en el Hospital General ?Dr. Gustavo Aldereguía Lima? de Cienfuegos, en el período comprendido del 1 de enero del 2008 al 31 de marzo del mismo año. Se estudiaron 285 pacientes de 60 años y más, se le aplicaron cuestionarios diseñados para el estudio y un examen oftalmológico completo. <strong>Resultados:</strong> Después de dos meses de aplicada la cirugía se comprobó que la agudeza visual mejoró notablemente, llegó a alcanzar 0,5 y más en casi todos los pacientes (97,2%); el 96,8% modificó su calidad de vida después de la cirugía. El grado de satisfacción fue del 96,9 %. <strong>Conclusiones: </strong>Recomendamos esta cirugía porque l<span>os pacientes operados de catarata senil presentan evidencias de mejoría en la agudeza visual, función visual y calidad de vida percibida respecto a su situación antes de la operación.    <p> </p></span>    <p></p>      <p><em>Palabras clave</em>: Catarata;cirugía;agudeza visual;longevidad;calidad de vida;</p>      <p align="justify">    <p><strong>INTRODUCCI&Oacute;N</strong></p>     <p>La catarata es precisamente, una enfermedad relacionada con el envejecimiento, y se define como la opacidad del cristalino; es la causa m&aacute;s importante de ceguera evitable a nivel mundial, que representa m&aacute;s de la mitad de los casos con p&eacute;rdida de visi&oacute;n. <sup>(1)</sup></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El t&eacute;rmino cataratas deriva de la palabra latina <em>cataracta </em>y a su vez del t&eacute;rmino griego que significa cascada, ca&iacute;da, colapso. Se basa en el proceso anatomopatol&oacute;gico como la p&eacute;rdida de la transparencia u opacificaci&oacute;n del cristalino; desde el punto de vista social es la disminuci&oacute;n de la visi&oacute;n, la invalidez o afectaci&oacute;n en la calidad de vida de una poblaci&oacute;n.<sup> (2)</sup></p>     <p>Se plantea que la catarata es la enfermedad ocular m&aacute;s frecuente en el mundo, constituye del 40 % al 80 % de todos los casos de ceguera en pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo <sup>(3) </sup>Es responsable de la disminuci&oacute;n de la agudeza visual (AV) en el 25% de las mujeres y el 12 % de los hombres.<sup> (2)</sup></p>     <p>De acuerdo con las estimaciones de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), 45 millones de personas en el mundo padecen de ceguera, se considera la catarata la causa m&aacute;s importante.<sup> (4,5)</sup></p>     <p>En Cuba, a pesar de contar con una elevada tasa anual de cirug&iacute;as de cataratas, a&uacute;n no se cuenta con estudios de prevalencia para determinar mejor la magnitud de este problema de salud que avalen de forma clara los resultados finales de la cirug&iacute;a desde el punto de vista de la funci&oacute;n visual y de la calidad de vida.</p>     <p>En la provincia de Cienfuegos, en el a&ntilde;o 2003, existi&oacute; una tasa de cirug&iacute;as de catarata de 245 por 100 000 habitantes, que represent&oacute; una elevada cifra, con un incremento paulatino en el a&ntilde;o 2006. Un estudio de pacientes operados de catarata corrobor&oacute; que el 91,2 % de los pacientes modificaron su calidad de vida de forma positiva despu&eacute;s de la cirug&iacute;a.<sup> (2)</sup></p>     <p>&nbsp;La cirug&iacute;a de la catarata se considera parte de la cirug&iacute;a refractiva, y el objetivo final es la recuperaci&oacute;n de la visi&oacute;n. Cuando se toma una decisi&oacute;n quir&uacute;rgica debe tenerse en cuenta los cambios morfol&oacute;gicos del ojo, las dificultades percibidas y la funci&oacute;n visual del individuo. <sup>&nbsp;(2,6)</sup></p>     <p>Actualmente en el &aacute;mbito mundial existe una amplia aceptaci&oacute;n sobre la importancia de la medida de la calidad de vida para evaluar las intervenciones en el cuidado de la salud. En Oftalmolog&iacute;a, el &eacute;nfasis ha estado en demostrar la mejor&iacute;a funcional entre los pacientes intervenidos de cirug&iacute;a de catarata usando los instrumentos de encuesta de calidad de vida y funci&oacute;n visual. Estos estudios se encuentran concentrados en los pa&iacute;ses industrializados, principalmente porque los instrumentos se han desarrollado y probado en estas poblaciones; otros estudios se realizan en pa&iacute;ses del tercer mundo, con valiosos instrumentos escasamente empleados en la evaluaci&oacute;n de pacientes con cataratas. <sup>(7)</sup></p>     <p>Este estudio pretende evaluar el resultado visual, la calidad de vida y las ventajas de la microcirug&iacute;a de catarata como una de las afecciones oculares de mayor prevalencia.</p>     <p><strong>M&Eacute;TODOS</strong></p>     <p>Estudio descriptivo, prospectivo, con empleo de variables como edad, sexo, antecedentes patol&oacute;gicos personales generales y oculares, del total de pacientes operados de catarata senil que acudieron a la consulta provincial en el Hospital General "Dr. Gustavo Alderegu&iacute;a Lima" de Cienfuegos, en el per&iacute;odo comprendido del 1 de enero del 2008 al 31 de marzo del mismo a&ntilde;o. El estudio estuvo conformado por un total de 285 pacientes de 60 a&ntilde;os y m&aacute;s con catarata, que acudieron a la consulta de pre-operatorio y fueron operados, coincidi&oacute; la muestra con el universo del estudio.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se aplic&oacute; un cuestionario sobre calidad de vida y funci&oacute;n visual, previa a la cirug&iacute;a y se repiti&oacute; 2 meses despu&eacute;s de la intervenci&oacute;n con igual procedimiento. El grado de severidad del problema asociado con cada pregunta de funci&oacute;n visual fue establecido usando una escala de 4 puntos graduada desde nada hasta mucho. Las &aacute;reas evaluadas por el cuestionario de funci&oacute;n visual fueron las siguientes:</p>     <p>General: la&nbsp; pregunta 1 evalu&oacute; la funci&oacute;n visual global</p>     <p>Percepci&oacute;n visual: limitaci&oacute;n en las actividades diarias y AV. preguntas 2-5.</p>     <p>Visi&oacute;n perif&eacute;rica: pregunta 6.</p>     <p>Adaptaci&oacute;n sensorial: adaptaci&oacute;n a la luz, oscuridad, b&uacute;squeda visual, discriminaci&oacute;n de color e incapacidad por deslumbramiento, preguntas 7-10, 12,13.</p>     <p>Percepci&oacute;n de profundidad: pregunta 11.</p>     <p>El cuestionario de calidad de vida estuvo dise&ntilde;ado para enfocar espec&iacute;ficamente sobre las actividades que son importantes en la vida diaria en las que el deterioro de la visi&oacute;n tiene un impacto adverso y cubri&oacute; los dominios de calidad de vida. Se identificaron las dimensiones m&aacute;s importantes de la calidad de vida que son afectadas por problemas de visi&oacute;n en la poblaci&oacute;n.</p>     <p>Las &aacute;reas evaluadas por el cuestionario de calidad de vida fueron las siguientes:</p>     <p>Cuidado personal: comer, vestirse y asearse.</p>     <p>Movilizaci&oacute;n: caminar por el vecindario, ir de compras, hacer los quehaceres de la casa.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Social: asistir a eventos sociales, reunirse con familiares o conocidos.</p>     <p>Mental: sentimiento de ser una carga para los dem&aacute;s, depresi&oacute;n y p&eacute;rdida de confianza.</p>     <p>Las preguntas de este formulario fueron valoradas num&eacute;ricamente del siguiente modo:</p>     <p>4?? si el paciente tiene mucha dificultad para realizar esa actividad.</p>     <p>3,?? 2 y 1 si el paciente tiene una dificultad moderada, m&iacute;nima, o ninguna para la pr&aacute;ctica de una actividad.</p>     <p>El paciente s&oacute;lo puede elegir entre estas 4 posibilidades.</p>     <p>Finalmente se interpret&oacute; de la siguiente forma:</p>     <p>Puntuaci&oacute;n m&iacute;nima 25 = No existe ninguna dificultad o limitaci&oacute;n para realizar determinada actividad debido a la visi&oacute;n.</p>     <p>Puntuaci&oacute;n m&aacute;xima 100 =Existe mucha dificultad para realizar esa actividad debido a su visi&oacute;n.</p>     <p>Una vez valorada cada pregunta se extrajo la media (suma total dividida por el n&uacute;mero de respuestas valoradas) y se multiplic&oacute; la media obtenida por 25.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El resultado final vari&oacute; de 0 (capacidad de desarrollar todas las actividades sin dificultad) hasta 100 (incapacidad de desarrollar actividades).</p>     <p>Los pacientes finalmente se dividieron en 4 grupos de acuerdo al puntaje obtenido para as&iacute; evaluar su calidad de vida:</p>     <p>1. I Grupo: Muy buena calidad de vida (0-25)</p>     <p>2. II Grupo: Buena calidad de vida (26-50)</p>     <p>3. III Grupo: Moderada calidad de vida (51-75)</p>     <p>4. IV Grupo: Muy mala calidad de vida (76-100).</p>     <p>Adicionalmente, la satisfacci&oacute;n por el tratamiento fue evaluada por 3 preguntas en una escala de evaluaci&oacute;n de 5 puntos: satisfacci&oacute;n general, la agudeza visual comparada con la que ten&iacute;a antes de la cirug&iacute;a, y recomendaci&oacute;n a un pariente &iacute;ntimo con respecto a la cirug&iacute;a.</p>     <p>A todos los pacientes se les realiz&oacute; una valoraci&oacute;n completa y un interrogatorio indagando datos demogr&aacute;ficos, antecedentes patol&oacute;gicos personales generales y oculares. El examen f&iacute;sico oftalmol&oacute;gico incluy&oacute; el examen subjetivo de la AV sin cristales y con cristales con la cartilla de Snellen y un examen objetivo de los anexos, segmento anterior, medios, segmento posterior con oftalmoscopio Neitz y l&aacute;mpara de hendidura Keitz y tensi&oacute;n ocular, mediante tonometr&iacute;a por aplanaci&oacute;n, se utiliz&oacute; el ton&oacute;metro de Goldman. <sup>(2)</sup></p>     <p>Se confeccion&oacute; un formulario de datos expresamente para este estudio. El instrumento fue llenado por la autora principal para evitar los sesgos del observador y se utiliz&oacute; como fuente de informaci&oacute;n el dato recogido mediante la entrevista directa al paciente, la revisi&oacute;n de la historia cl&iacute;nica, as&iacute; como los resultados del examen f&iacute;sico ocular. A todos los pacientes se les realiz&oacute; una cirug&iacute;a de catarata tunelizada autosellante. Toda la informaci&oacute;n se recogi&oacute; aplicando los formularios de datos que se almacenaron y procesaron mediante el paquete SPSS (versi&oacute;n 12.0 en espa&ntilde;ol)</p>     <p>En todos los casos se cumpli&oacute; con las normas &eacute;ticas correspondientes para el empleo de humanos en la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, cada paciente firm&oacute; su consentimiento informado para ser operado y para integrar el estudio. Los resultados se muestran en tablas de frecuencia y relaci&oacute;n de variables expresados en n&uacute;meros absolutos y porcentajes.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><strong>RESULTADOS</strong></p>     <p>Se estudiaron 285 pacientes de 60 a&ntilde;os y m&aacute;s, predominaron los que poseen entre 70 y 79 a&ntilde;os (113 casos para un 39, 7 %) y los de sexo masculino con 153 pacientes para un 53, 7 %. Al relacionar edad y sexo se comprobaron mayores cifras en el grupo entre 70 y 79 a&ntilde;os tanto entre los masculinos (39, 9 %) como entre los femeninos (39, 4 %). (Tabla 1)</p>     <p><strong>Tabla 1.</strong> Distribuci&oacute;n de los pacientes operados de catarata seg&uacute;n edad y sexo</p>     <p><strong>&nbsp;</strong><img src="/img/revistas/ms/v7n4/4a664t1.jpg" alt="Distribuci&oacute;n de los pacientes operados de catarata seg&uacute;n edad y sexo" /></p>     
<p><strong>n= 285</strong></p>     <p>Se detectaron 102 personas hipertensas (29,7 %) y 34 diab&eacute;ticos (9,9 %). Las principales enfermedades oftalmol&oacute;gicas en este estudio fueron el glaucoma y la retinopat&iacute;a diab&eacute;tica, con 3,8 % y 2,6 % respectivamente. (Tabla 2)</p>     <p><strong>Tabla 2</strong>. Antecedentes patol&oacute;gicos personales generales y oculares seg&uacute;n sexo</p>     <p><img src="/img/revistas/ms/v7n4/4a664t2.jpg" alt="Antecedentes patol&oacute;gicos personales generales y oculares seg&uacute;n sexo" /></p>     
<p><strong>n= 285 </strong></p>     <p>Antes de la cirug&iacute;a el 53,0 % (n=151) ten&iacute;an una visi&oacute;n entre percepci&oacute;n de luz hasta 0,1, seguido de aquellos en que la visi&oacute;n se encontraba entre 0,2-0,4 con 128 casos para un 44,9 %. S&oacute;lo en 6 ancianos se encontr&oacute; una AV de 0,5 a 0,7. No se realiz&oacute; intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica en pacientes con 0,8 o m&aacute;s de visi&oacute;n. Al comparar estas cifras, pasados los dos meses de la cirug&iacute;a, se observ&oacute; que 178 pacientes (62,5 %) mejoraron ostensiblemente su AV y se ubicaron en la escala del 0,8 a 1,0 y el 34,7 % alcanz&oacute; una visi&oacute;n entre 0,5 a 0,7 (n=99), mientras que s&oacute;lo 3 pacientes ten&iacute;an 0.1 o menos de visi&oacute;n para un 1.0 %. (Tabla 3)</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><strong>Tabla 3. </strong>Influencia de la cirug&iacute;a de cataratas en la agudeza visual</p>     <p style="text-align: left;"><img src="/img/revistas/ms/v7n4/4a664t3.jpg" alt="Influencia de la cirug&iacute;a de cataratas en la agudeza visual" /></p>     
<p><strong>N= 285</strong></p>     <p>Se observ&oacute; que antes de la intervenci&oacute;n m&aacute;s del 50 % de los casos presentaban afectaciones del cuidado personal debido a su visi&oacute;n, el 56,5 % para comer (n=161), 155 pacientes refirieron tener afectaciones para vestirse para un 54,4 % y el 52,3 % para el aseo (n=149), estas limitaciones se modificaron despu&eacute;s de la cirug&iacute;a, debido a que existi&oacute; una relaci&oacute;n indirectamente proporcional con respecto a la recuperaci&oacute;n de la visi&oacute;n, a mejor AV, menor afectaci&oacute;n del cuidado personal. (Tabla 4)</p>     <p><strong>Tabla 4. </strong>Relaci&oacute;n entre los cuidados personales y la recuperaci&oacute;n de la visi&oacute;n</p>     <p><img src="/img/revistas/ms/v7n4/4a664t4.jpg" alt="Relaci&oacute;n entre los cuidados personales y la recuperaci&oacute;n de la visi&oacute;n" /></p>     
<p><strong>N= 285</strong></p>     <p>Se corrobor&oacute; que 231 pacientes manifestaban limitaciones para ir de compras a las tiendas lo que represent&oacute; el 81,1 % del total de los casos, despu&eacute;s de operados s&oacute;lo 9 casos continuaron con igual dificultad para un 3,2 %. El 64,2 % de los ancianos (n=183) refirieron tener afectaciones para caminar por el vecindario, esta alteraci&oacute;n fue modificada tras la cirug&iacute;a, 8 quedaron con esta limitaci&oacute;n para un 2,8 %. Antes de la operaci&oacute;n 179 pacientes refirieron tener dificultades para hacer los quehaceres del hogar, sin embargo, esta situaci&oacute;n se transform&oacute; porque s&oacute;lo 5 longevos operados mantuvieron este problema para un 1,8 % del total de los casos. (Tabla 5)</p>     <p><strong>Tabla 5. </strong>Actividades que interfieren en la movilidad por la afectaci&oacute;n visual</p>     <p><strong>&nbsp;</strong><img src="/img/revistas/ms/v7n4/4a664t5.jpg" alt="Actividades que interfieren en la movilidad por la afectaci&oacute;n visual" /></p>     
]]></body>
<body><![CDATA[<p><strong>N= 285</strong></p>     <p>Un total de 229 ancianos (80,4 %) ten&iacute;an limitaciones para asistir a actividades sociales y 198 refirieron dificultades para encontrarse con amigos y parientes debido a la mala visi&oacute;n, que representa el 69,5 %, estas situaciones se modificaron despu&eacute;s que se operaron de catarata, qued&oacute; el 3,2 % con limitaciones para ir a funciones sociales y el 2,8 % con dificultades para encontrarse con amigos y parientes. (Tabla 6)</p>     <p><strong>Tabla 6. </strong>Afectaci&oacute;n de la esfera social</p>     <p><strong>&nbsp;</strong><img src="/img/revistas/ms/v7n4/4a664t6.jpg" alt="Afectaci&oacute;n de la esfera social" /></p>     
<p><strong>N= 285</strong></p>     <p>Antes de la operaci&oacute;n el 91,6 % refirieron estar deprimidos, el 90,5 % hab&iacute;a perdido la confianza para hacer sus cosas, y el 90,2 % manifest&oacute; ser una carga para los dem&aacute;s. Una vez operados estas situaciones se modificaron totalmente. (Tabla 7)</p>     <p><strong>Tabla 7. </strong>Correspondencia entre la esfera mental, la cirug&iacute;a y la calidad de vida</p>     <p><strong>&nbsp;</strong><img src="/img/revistas/ms/v7n4/4a664t7.jpg" alt="Correspondencia entre la esfera mental, la cirug&iacute;a y la calidad de vida" /></p>     
<p><strong>N= 285</strong></p>     <p><strong>DISCUSI&Oacute;N</strong></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las cataratas en los adultos suelen estar asociadas al envejecimiento y su s&iacute;ntoma fundamental es una gradual p&eacute;rdida de visi&oacute;n, que se incrementa constantemente en los grupos de mayor edad.<sup> (2,8)</sup> Esto se corrobor&oacute; en el estudio realizado, pues el mayor porciento de los casos mostr&oacute; edades entre los 70 a 79 a&ntilde;os para un 39,7 %. Cadavinovic y colaboradores hallaron en un estudio sobre cirug&iacute;a de cataratas y calidad visual, que la edad media de sus casos estaba alrededor de los 65 a&ntilde;os de edad. <sup>(9)</sup> Sin embargo, otros autores internacionales, encontraron una edad media de 73 a&ntilde;os<sup> (10,11) </sup>nuestra investigaci&oacute;n no difiere de lo reportado en la literatura en cuanto a grupos de edades m&aacute;s afectados.</p>     <p>En el estudio "Desarrollo de la catarata y factores de riesgo asociados," qued&oacute; demostrado que la edad avanzada era un factor de riesgo mayor y no modificable para el desarrollo de todos los tipos de cataratas, con una tendencia de riesgo creciente a lo largo de la vida para la catarata nuclear <sup>&nbsp;(12)</sup>. La tendencia de incidencia creciente de catarata con la edad avanzada es una preocupaci&oacute;n de salud p&uacute;blica. La edad tiene una relaci&oacute;n directamente proporcional con la aparici&oacute;n de la catarata senil, se plantea que el 50 % de los pacientes entre 65-74 a&ntilde;os ya tienen su catarata y esta proporci&oacute;n aumenta a un 70% en las personas de 75 a&ntilde;os y m&aacute;s. <sup>(13- 15)</sup></p>     <p>El mayor porciento lo representaron los hombres (53,7 %), esto estuvo condicionado a que este sexo tiene generalmente un marcado acercamiento a los factores de riesgo que se describen como mayor exposici&oacute;n a radiaciones, a la luz ultravioleta, entre otras, <sup>(4)</sup> por lo que diferimos de otros estudios revisados donde el sexo que predomin&oacute; fue el femenino, Cabezas-Le&oacute;n en su estudio encontr&oacute; tambi&eacute;n que el 60 % de sus pacientes eran mujeres. <sup>&nbsp;(11)</sup></p>     <p>El origen multifactorial y la interacci&oacute;n de diversos factores que sensibilizan los componentes del cristalino a las influencias nocivas del medio ambiente, conduciendo a su opacificaci&oacute;n, hacen imposible su prevenci&oacute;n en la actualidad. De ellos la senilidad es la m&aacute;s importante, s&iacute; se tiene en cuenta su vinculaci&oacute;n con otros factores de riesgo. Al no existir medios terap&eacute;uticos para evitar su aparici&oacute;n o su evoluci&oacute;n hacia la p&eacute;rdida visual, se trata de una afecci&oacute;n que puede ser curable mediante la cirug&iacute;a. A pesar de que se dispone de procedimientos quir&uacute;rgicos simples y seguros, la mayor&iacute;a de los enfermos permanecen ciegos por diversas circunstancias que no les permiten acceder a la cirug&iacute;a. Por ejemplo, en Per&uacute;, se estima que existen aproximadamente entre 70,000 y 100,000 personas ciegas por catarata, de las cuales son operadas el 10 %, como ocurre en otras &aacute;reas pobres del mundo, debido a factores econ&oacute;micos, sociales y psicol&oacute;gicos.</p>     <p>S&oacute;lo con la cirug&iacute;a de catarata se puede resolver el problema visual del paciente, as&iacute; como otras repercusiones en la esfera ps&iacute;quica, social y laboral, en la mayor&iacute;a de los casos, porque no hay dudas de que la visi&oacute;n es uno de los aspectos m&aacute;s importantes de la actividad de las personas, estudios revisados afirman que los &eacute;xitos terap&eacute;uticos sobrepasan el 80 %, dejando el 20 % restante para los casos con enfermedades generales u oculares que provoquen lesiones irreversibles como la degeneraci&oacute;n macular relacionada con la edad, el glaucoma, la atrofia del nervio &oacute;ptico, la retinopat&iacute;a diab&eacute;tica e hipertensiva, entre otras, y las complicaciones que puedan aparecer durante o despu&eacute;s de la cirug&iacute;a, de ah&iacute; la importancia de conocer los antecedentes personales de enfermedades generales y oculares de los pacientes, as&iacute; como la realizaci&oacute;n de un correcto examen f&iacute;sico durante el preoperatorio, para emitir el pron&oacute;stico visual al paciente antes del acto quir&uacute;rgico.<sup> (16)</sup></p>     <p>En el trabajo se evidencia un predominio de pacientes hipertensos y diab&eacute;ticos, si comparamos, se encuentran resultados similares en las bibliograf&iacute;a consultadas, <sup>(4)</sup> al afirmar que la hipertensi&oacute;n arterial (HTA) y la diabetes mellitus (DM) son las enfermedades cr&oacute;nicas m&aacute;s frecuentes en Cuba y en el mundo, por lo que su control contin&uacute;a siendo un desaf&iacute;o para la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica. Se afirma que la prevalencia de hipertensos es proporcional a los a&ntilde;os de vida de las personas y m&aacute;s del 30% de la poblaci&oacute;n adulta la padece, <sup>(17)</sup> lo que ocasiona una elevada morbilidad cerebrovascular, cardiovascular y ocular, por lo que es de vital importancia el control y seguimiento de la HTA por la frecuencia que este tipo de enfermedad general favorece al desarrollo de enfermedades vasculares, que pueden contribuir a la disminuci&oacute;n de la visi&oacute;n de los pacientes.<sup> </sup><sup>(17)</sup></p>     <p>Al comienzo de este estudio el mayor n&uacute;mero de pacientes sometidos a la cirug&iacute;a (n=285) se encontraban con una agudeza visual inferior a 0,4 seg&uacute;n la cartilla de Snellen (con refracci&oacute;n), s&oacute;lo 6 pacientes para un 2.1 % ten&iacute;an una visi&oacute;n entre 0,5-0,7 y despu&eacute;s de los dos meses de la cirug&iacute;a el mayor porciento mejor&oacute; su AV por encima de 0,5 lo que corrobora el resultado hallado en relaci&oacute;n con este par&aacute;metro. En toda la literatura revisada existen diferencias altamente significativas tanto cl&iacute;nicas como estad&iacute;sticas, que muestran una marcada mejor&iacute;a de los casos despu&eacute;s de la cirug&iacute;a. Este porciento se hace mayor cuando se emplean t&eacute;cnicas m&aacute;s modernas como la facoemulsificaci&oacute;n con incisi&oacute;n peque&ntilde;a.<sup> (2)</sup></p>     <p>En un estudio publicado sobre comportamiento de la funci&oacute;n visual despu&eacute;s de la cirug&iacute;a de catarata, se encontr&oacute; que el 85,1 % de los enfermos mejor&oacute; su AV medida a los 3 meses de la cirug&iacute;a en el ojo operado, y el 77,6 % reportaron mejor&iacute;a en la funci&oacute;n visual. <sup>((2,18)</sup> Por lo que no encontramos discrepancias con otros autores</p>     <p>Actualmente se deben valorar tres aspectos fundamentales para considerar que una cirug&iacute;a es exitosa, estos son: la recuperaci&oacute;n visual, la ausencia de morbilidad postoperatoria y la mejor&iacute;a en la calidad de vida de los pacientes.</p>     <p>Existe la opini&oacute;n de que los &iacute;ndices de funci&oacute;n visual y calidad de vida sean considerados, al igual que lo es ahora la medida de la AV, para decidir la necesidad de tratamiento quir&uacute;rgico en un paciente con cataratas para evaluar los resultados de la cirug&iacute;a. <sup>&nbsp;(2)</sup></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las acciones recuperadoras son tan importantes si consideramos que la p&eacute;rdida visual que afecta a la persona ciega por catarata tiene repercusiones en lo psicol&oacute;gico, social y laboral, afectando severamente su calidad de vida, como comprobamos en el trabajo, que m&aacute;s del 72 % de los pacientes refirieron problemas severos con respecto a la visi&oacute;n de forma general, a la percepci&oacute;n visual, con la visi&oacute;n perif&eacute;rica, con la adaptaci&oacute;n sensorial y con la percepci&oacute;n de profundidad, pero tambi&eacute;n manifestaron sus limitaciones para realizar las actividades que les son importantes en la vida diaria, como el cuidado personal, la movilizaci&oacute;n, las limitaciones sociales y las afectaciones en la esfera mental debido al deterioro de la visi&oacute;n, situaci&oacute;n que se modific&oacute; posterior a la cirug&iacute;a, ya que m&aacute;s del 96 % de los operados modificaron su vida.</p>     <p>Por lo antes expuesto, la cirug&iacute;a de catarata no debe decidirse espec&iacute;ficamente por la AV, sino que debe emprenderse cuando los beneficios en la calidad de vida pesan m&aacute;s que los riesgos, esto depende de la interferencia que ejerce la catarata en la funci&oacute;n visual del paciente. Existe la opini&oacute;n de que los &iacute;ndices de funci&oacute;n visual y calidad de vida sean considerados, al igual que lo es ahora la medida de la AV, para decidir la necesidad de tratamiento quir&uacute;rgico en un paciente con catarata y para evaluar los resultados postoperatorios. <sup>&nbsp;(2)</sup></p>     <p>El grado de satisfacci&oacute;n de los pacientes operados depende de varios factores,&nbsp; entre los que se encuentran los buenos resultados de la cirug&iacute;a, las no complicaciones, la AV alcanzada y la recuperaci&oacute;n postoperatoria entre otras. Diversos autores <sup>(10)</sup> plantean que existe una relaci&oacute;n directamente proporcional entre la buena AV y la satisfacci&oacute;n positiva del paciente, lo que coincide con nuestro estudio, donde encontramos que el 96,9 % de los operados est&aacute;n conforme con ella, pero existe un 1,4 % que est&aacute;n en desacuerdo con la cirug&iacute;a, e incluso el 1,1 % de ellos no recomendar&iacute;a este tipo de cirug&iacute;a, precisamente estos pacientes fueron los que no alcanzaron mejor&iacute;a en su visi&oacute;n despu&eacute;s de la intervenci&oacute;n. Los pacientes operados de cataratas seniles presentaron evidencias de mejor&iacute;a en la AV, funci&oacute;n visual y calidad de vida percibida respecto a su situaci&oacute;n antes de la operaci&oacute;n.</p>     <p>La medici&oacute;n de los resultados en la cirug&iacute;a de catarata se ha centrado fundamentalmente en la AV, ya que su finalidad es mejorar esta agudeza y por tanto, la funci&oacute;n visual, se considera que esto implica una mejor&iacute;a en la calidad de vida. Es por ello que cada d&iacute;a toma mayor auge la medici&oacute;n de aspectos tales como: los problemas en las actividades de la vida diaria y el empeoramiento en el nivel de independencia del paciente, todos producidos por la catarata y finalmente recuperados tras la cirug&iacute;a, as&iacute; se logra la reincorporaci&oacute;n de los ancianos a la sociedad. Evaluamos a trav&eacute;s del cuestionario de funci&oacute;n visual y el cuestionario sobre calidad de vida el resultado visual final de la cirug&iacute;a de catarata y su impacto sobre la calidad de vida relativa a la salud; se encontr&oacute; una diferencia en la funci&oacute;n visual y la calidad de vida despu&eacute;s de la cirug&iacute;a, lo que corrobora que este tipo de operaci&oacute;n es la soluci&oacute;n terap&eacute;utica m&aacute;s factible y con mayores resultados en este tipo de enfermedad.</p>    <p></p>   <h4 align="justify">Summary</h4>   <h6>Impact of surgery on visual acuity and life quality of senile patients</h6>       <p align="justify"><strong>Background</strong>: Cataract surgery is widely accepted nowadays since it helps improving vision and life quality. <strong>Objective</strong>: To assess the visual outcome, life quality and advantages of microsurgery in one of the most common visual diseases. <strong>Methods</strong>: A prospective, descriptive, study including variables as age, gender, general and visual personal pathological history of all the patients who attended to the provisional consultation of the General Hospital ?Dr. Gustavo Aldereguía Lima? in Cienfuegos between January, 1<sup>st</sup> 2008 and March 31<sup>st</sup>, 2008. 285 patients of 60 years and more were studied using questionnaires and a complete ophthalmological study. <strong>Results:</strong> Two months after the surgery it was proved that visual sharpness improved significantly reaching 0,5 and more in almost all the patients (97,2 %); 96,8% changes their life quality after the surgery. Satisfaction degree was 96.9 % and 96.8 %. <strong>Conclusions:</strong> We recommend this surgery since the operated patients present evidences of improvement in visual functioning and sharpness and life quality compared with their conditions before the surgery.    <p> </p>    <p></p>       <p align="left"><em>Key words</em>: Cataract;surgery;visual acuity;longevity;quality of life;</p>   <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>           <p> 1. Rodríguez Romero A, Ramos González N, Ibáñez Morales M, Muñoz Estrada L. Cataratas senil bilateral psicológico pre y post-operatorio. Rev Cubana Oftalmol [monografía en Internet].  2003[ cited 12 Abr 2005]; 16(2): Avaidable from: <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/oft/vol16_2_03/oft07203.htm" target="_blank">http://bvs.sld.cu/revistas/oft/vol16_2_03/oft07203.htm</a>. <strong></strong></p>           ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p> 2. López Torrez HJ, López Verdejo MA, Otero Ouime A, López Verdejo J, Montoso Duránh J. Repercusión de la intervención de cataratas en la capacidad funcional del anciano. Arch Soc Espanola Oftalmol.  2004; 5(2):33-37. <strong></strong><!-- ref --><p> 3. Ventruba J. The influrence of visual acuity and contrast sensitivity on subjective evaluation of visual function before and after cataract surgery. Cesk Slov Oftalmol.  2005; 61(4):265-72. <strong></strong><p> 4. Osorio Illas L, Hitchman Barada DL, Pérez Pérez JA, Padilla González C. Prevalencia de baja visión y ceguera en un área de salud. Rev. Med Gen Integ [serie en Internet].  2003[ cited 15 Jun 2005]; 19(5): [aprox. 4p]. Avaidable from: <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/ mgi/ vol19_5_03/" target="_blank">http://bvs.sld.cu/revistas/ mgi/ vol19_5_03/</a>. <strong></strong></p>           <!-- ref --><p> 5. Gupta AK, Tewari HK, Ellwein LB. Cataract surgery in India: Results of a 1999 survey of ophthalmologists. Indian Journal of Ophthalmology.  1999; 46:47-50. <strong></strong><!-- ref --><p> 6. Nathenson AL. Cataract development and removal. How to answer the question a patient asks. Postgrad Med.  1999; 91:129-133. <strong></strong><!-- ref --><p> 7. Hennig A, Johnson GJ, Evans JR, Lagnado R, Poulson A, Pradhan D. Long term clinical outcome of a randomised controlled trial of anterior chamber lenses after high volume intracapsular cataract surgery. British J Ophthalmol.  2001; 85(1):11-17. <strong></strong><p> 8. García López MV. Formas de atención. Identificación de los espacios de actuación. In:  Enfermeria del anciano. Madrid:  Ediciones DAE; 2005. p. 58-9. <strong></strong></p>           <!-- ref --><p> 9. Canadanovic V, Latinovic S, Babic N. Quality of life in patients with cataract -VQOL study group report. Pro News Letter.  2005(35):23-24. <strong></strong><!-- ref --><p> 10. López-torres Hidalgo J, López Verdejo MA, Otero Puime A, Belmonte Useros M, López Verdejo J, Montoro Durán J. Repercusión de la intervención de cataratas en la capacidad funcional del anciano. Arch Soc Esp Oftalmol.  2004; 79(5):200-208. <strong></strong><!-- ref --><p> 11. Cabezas León M, Gracia San Román J, García Caballero J, Morente Matas P. Calidad de vida en pacientes intervenidos de catarata. Arch Soc Esp Oftalmol.  2005(8):301-305. <strong></strong><!-- ref --><p> 12. Mukesh BN, Le A, Dimitrou PN, Ahmed S, Taylor HR, CcCarty CA. Development of Cataract and associated risk factors: The Visual Impairment Project. Arch Ophthalmol.  2006; 124(1):79-85. <strong></strong><!-- ref --><p> 13. Tuft SJ, Minassian D, Sullivan P. Risk factors for retinal detachment after catarac surgery; a case-control study. Ophthalmology.  2006; 113(4):650-6. <strong></strong><!-- ref --><p> 14. Vijava L, George R, Paul PG, Baskaran M, Arvind H, Raju P. Prevalence of open- angle glaucoma in a rural south Indian population. Invest Ophthalmol Vis Sci.  2005; 46(812):4461-7. <strong></strong><!-- ref --><p> 15. Lee JE, Fos PJ, Sung JH, Amy BW, Zuniga MA, Lee WJ. Relationship of cataract symptoms of preoperative patients and vision-related quality of life. Qual Life Res.  2005; 14(8):1845-53. <strong></strong><!-- ref --><p> 16. Valderas JM, Rue M, Guyatt G, Alonso J. The impact of the VF-14 index, a perceived visual function measure, in the routine management of cataract patients. Qual Life Res.  2005; 14(7):1743-53. <strong></strong><p> 17. Osorio Illas L, Hitchamn Barada L, Toledo Y, Silva I. Alteraciones fondoscópicas en el paciente hipertenso en un consultorio del médico de la familia. Policlínico Elpidio Berovides. Revista Cubana Oftalmol [serie en Internet].  2003[ cited 18 Abr 2005]; 16(1): [aprox. 4p]. Avaidable from: <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/oft/vol16_01_03/oft05103.htm" target="_blank">http://bvs.sld.cu/revistas/oft/vol16_01_03/oft05103.htm</a>. <strong></strong></p>           <!-- ref --><p> 18. Alfonso J. Prevalencia de la HTA en una comunidad del municipio de Cárdenas. Ciudad de La Habana:  Félix Varela; 2002. <strong></strong><p>Recibido: 05 de febrero de 2009. Aprobado: 09 de septiembre de 2009.     <br>   Repercusión de la cirugía sobre la agudeza visual y la calidad de vida en pacientes seniles. Facultad de Ciencias Medicas Cienfuegos. Calle 51A y Avenida 5 de Septiembre. Cienfuegos, Cuba. CP 55100. Email: <strong><a href="mailto:mikhail@infomed.sld.cu">mikhail@infomed.sld.cu</a></strong></p>       <p>       	     <a name="author1"><span class="superscript">1</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Especialista de I Grado en Medicina General Integral. Especialista de I Grado en Oftalmología. MSc en Atención Integral al Niño. Profesor Asistente.</p></a><br />               	     <a name="author2"><span class="superscript">2</span>    <p>Especialista de I Grado en Medicina General Integral. Especialista de I Grado en Oftalmología. MSc en Longevidad Satisfactoria.</p></a><br />                   ]]></body><back>
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