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Revista Cubana de Farmacia

Print version ISSN 0034-7515On-line version ISSN 1561-2988

Rev Cubana Farm vol.45 no.1 Ciudad de la Habana Jan.-Mar. 2011

 

ARTÍCULOS ORIGINALES

 

Criterios de los profesionales de la atención primaria acerca del Boletín de Información Terapéutica

Criteria by primary health care professionals on the Therapeutic Information Bulletin

Dulce María Calvo BarbadoI; Liuba Alonso CarbonellII; Ana Julia García MilianIII; Isis Yera AlosIV; Pedro López PuigV

IEspecialista de II Grado en Farmacología. Asistente. Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiología (CDF). La Habana, Cuba.
IIEspecialista de II Grado en Farmacología. Máster en Promoción de Salud. Asistente. Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiología (CDF). La Habana, Cuba.
IIIEspecialista de II Grado en Farmacología. Máster en Economía de la Salud. Profesora e Investigadora Auxiliar. Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiología (CDF). La Habana, Cuba.
IVEspecialista de II Grado en Bioestadísticas. Máster en Economía de la salud. Profesora Auxiliar.Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiología (CDF). La Habana, Cuba.
VEspecialista de I Grado en Medicina General Integral. Máster en Atención Primaria de Salud. Asistente. Escuela Nacional de Salud Pública (ENSAP). La Habana, Cuba.


RESUMEN

OBJETIVO: caracterizar la aceptabilidad de los profesionales de la atención primaria del Boletín de Información Terapéutica para la Atención Primaria de Salud, publicado por el Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiología.
MÉTODOS: se incluyeron 9 provincias, de las cuales se seleccionaron el 25 % de las áreas de salud, mediante un muestreo aleatorio simple. La muestra estuvo constituida por 605 prescriptores. El cuestionario fue elaborado por especialistas del Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiología e incluía preguntas relacionadas con: frecuencia de recepción, tamaño, extensión, tipo de letra, selección del tema, facilidad de la lectura y utilidad del boletín, y fue aplicado por los farmacoepidemiólogos de cada municipio.
RESULTADOS: Más del 80 % de los encuestados manifestó haber recibido el boletín alguna vez; de ellos, la mayoría señaló que la frecuencia con que lo recibían era anual (31,9 %), mientras que semestral solo lo recibían el 15,9 %. En relación con la tipografía, más del 90 % la encontró entre adecuada y muy adecuada, y un 7,3 % la clasificó como no adecuada. De los encuestados, el 96 % consideró que los tópicos tratados eran muy interesantes o interesantes en general y solo 15 (2,5 %) lo clasificó como poco interesantes.
CONCLUSIONES: Los resultados obtenidos avalan la aceptación por los prescriptores del primer nivel de atención de salud del Boletín de Información Terapéutica, editado por el Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiología en lo referente a su diseño y contenido, el cual resulta de gran utilidad a sus usuarios fundamentalmente para la formación, consulta y actualización terapéutica.

Palabras clave: Boletín, información terapéutica, evaluación.


ABSTRACT

OBJECTIVE: To characterize the acceptability of the therapeutic information bulletin for primary health care, published by the Center of Development of Pharmaceutical Epidemiology, by the health primary care physicians.
METHODS: Nine provinces were included, from which 25 % of their health care areas were selected on the basis of a simple randomized sampling. The sample was made up of 605 prescriptors. Some specialists in the Center drafted the questionnaire that covered questions on the reception frequency, size, extension, typography, selection of topics, easy reading and usefulness of the bulletin. It was administered by the pharmaceutical epidemiologists in every municipality.
RESULTS: Over 80 % of the surveyed professionals said they had received the bulletin once; most of them (31.9 %) stated that the frequency was yearly whereas 15,9 % had received it every six months. As to typography, more than 90 % of the sample found it right or extremely right but 7.3 % classified it as inadequate. Of the surveyed people, 96 % believed that the addressed topics were generally interesting or very interesting and just 15 (2.5 %) found them uninteresting.
CONCLUSIONS: These results endorsed the acceptability of the Therapeutic Information Bulletin by the primary care professionals in terms of design and contents. This bulletin is very useful mainly for the formation, consultation and updating in therapeutics.

Key words: bulletin, therapeutic information, evaluation.



INTRODUCCIÓN

La prescripción de medicamentos es un proceso esencial en la actividad del médico. La información y su continua actualización desempeñan una función importante. Sin embargo, el gran volumen de información disponible en los últimos tiempos plantea un problema: leer, interpretar y matizar con espíritu crítico y clínico las novedades científicas. Para ello, se requiere reflexión, perspectiva y, fundamentalmente, tiempo.

Para orientar al médico ante la avalancha de información que recibe sobre terapéutica, fenómeno conocido por algunos como "infoxicación", cada vez está más clara la necesidad de disponer de información evaluada, filtrada, concisa y fiable o lo que es lo mismo la procedente de la mejor investigación médica. Esta información sería clave para un aumento en la eficacia de la práctica clínica y de la atención sanitaria en general, reduciendo la incertidumbre y aumentando la estima y aval ético del profesional.

Con este fin se han propuesto diversas fuentes de información terciarias, que se dedican a la recopilación, selección, evaluación y contrastación de la información publicada en los artículos originales. Se incluyen en esta categoría libros de texto, boletines, guías de la práctica clínica.

Estas fuentes terciarias tienen como ventajas una elevada calidad de la información, alto poder de síntesis y en muchos casos su periodicidad. Como elementos negativos se encuentran la centralización en temas específicos y la no inclusión en algunos de ellos de información sobre medicamentos y el tiempo que transcurre entre la fecha de publicación y la disponibilidad efectiva por el usuario a quien va destinada.

En el caso específico de los boletines fármaco terapéutico, pueden existir diferentes tipos, atendiendo a las características de los temas tratados (terapéutica de diversas enfermedades, farmacovigilancia, farmacoeconomía, farmacocinética, legislación, etc.), al ámbito de difusión (atención primaria, especializada, gestores, etc.) y a las entidades editoras. El propósito fundamental de este tipo de publicación es ofrecer recomendaciones objetivas e independientes sobre medicamentos en sus aspectos de eficacia, seguridad y coste, así como orientar sobre cómo se deben utilizar los medicamentos y establecer su lugar en la terapéutica. Ellos pretenden, por tanto, transmitir información contrastada y racional acerca de la utilización de medicamentos. También plantean otros temas como la promoción de fármacos, la calidad de la información que se pone a disposición de los prescriptores y pacientes y las indicaciones oficiales de los principios activos.1

Se caracterizan por ser publicaciones periódicas e independientes de la industria, de un número reducido de páginas, con información científica evaluada de forma sistemática, y con criterios de calidad, que se difunden en tiempo útil para la formación, información y toma de decisiones.

Los temas tratados en las diferentes publicaciones pueden ser muy variados, pero siempre deben ser útiles para la toma de decisiones farmacoterapéuticas de los profesionales en su ámbito de difusión, y además deben servir como guía de referencia para promover el uso racional del medicamento.2

La presencia de estos boletines en Internet es creciente con un formato, contenido, presentación y orígenes heterogéneos según el estilo asumido por sus editores, pudiendo encontrar desde adaptaciones literales de las versiones impresas con acceso variable a sus contenidos, hasta los exclusivamente electrónicos y sólo disponibles en línea.

El Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiología (CDF) como parte de sus acciones para lograr un uso racional de medicamentos, comenzó desde el año 1996 la confección y edición del Boletín de Información Terapéutica (BIT) para Atención Primaria de Salud (http://www.cdf.sld.cu/boletines_aps.htm). Esta publicación se encuentra registrada en la Dirección Nacional de Publicaciones Periódicas y desde su creación ha contado con el auspicio y financiamiento de la Organización Panamericana de la Salud y el Ministerio de Salud Pública. Posee una distribución nacional, apoyada por la red cubana de farmacoepidemiología, y tiene como audiencia diana a médicos, farmacéuticos, enfermeras y todo aquel profesional relacionado con la práctica clínica y terapéutica, sobre todo de la atención primaria.

Se produce en formato impreso, aunque el número de ejemplares resulta aún insuficiente para garantizar la cobertura necesaria a todos los miembros de APS. La distribución de estos se realiza de manera proporcional, en cada provincia, a la cantidad de médicos que laboran en el primer nivel de atención y la versión digital de este boletín está disponible en la página web del CDF (http://www.cdf.sld.cu) situada en el Portal de Salud Infomed, al cual tienen acceso todos los profesionales de salud a nivel nacional.

Desde su comienzo ha asumido modificaciones en su estructura y contenidos, con un proyección inicial como boletín que abordaba temas de farmacopidemiología y terapéutica (5 números), con el formato de guías basada en opinión de expertos (6 números) y a partir del año 2001 hasta la etapa actual como guías basada en evidencias (14 números). También su frecuencia ha tenido modificaciones con una periodicidad trimestral inicialmente, hasta semestral en otros períodos.

Los temas abordados en estas ediciones se han seleccionado teniendo en cuenta los problemas de salud prevalentes en la APS3 y han incluido enfermedades cardiovasculares (HTA, ICC, IAM), diabetes mellitus, asma bronquial, infecciones respiratorios, manejo del dolor, entre otros.

En el 2007 el boletín cubano se incorporó como miembro asociado a la Sociedad Internacional de Boletines Independientes sobre Medicamentos (ISDB), organización fundada en 1986, compuesta por 79 boletines de alrededor de 40 países. A partir de la incorporación a la ISDB el colectivo editorial del BIT ha trabajado para fortalecer y mejorar su calidad. Una de las recomendaciones que ofrece el Manual para el fortalecimiento de los boletines sobre medicamentos, elaborado por la ISDB y la OMS para este tipo de publicación, es la evaluación de su utilidad y calidad de manera periódica; pues de esta forma se conoce la relevancia y aplicabilidad de la información publicada a partir de las opiniones de los usuarios, así como ofrece ideas para mejorar su calidad y efectividad como modificaciones del formato e inclusión de nuevos tópicos. Otro aspecto que puede ser evaluado es cambios en la prescripción o impactos de los boletines.3

Hasta el momento no se ha desarrollado ninguna evaluación de este tipo en el BIT editado por el CDF. En tal sentido se realiza esta investigación con el propósito de caracterizar la aceptabilidad en relación con elementos de formato, diseño y contenidos del BIT por profesionales del nivel primario de atención.


MÉTODOS

Se realizó un estudio descriptivo para caracterizar la aceptabilidad del BIT por los prescriptores de atención primaria de salud durante los meses octubre y noviembre del 2009. Se efectuó un muestreo en varias etapas. En una primera fase se seleccionó el 60 % (9) de las provincias del país en las que se aleatorizaron y en la segunda etapa, el 25 % de las áreas de salud, mediante un muestreo aleatorio simple. Se encuestaron el 100 % de los prescriptores que prestaban servicios en las áreas seleccionadas en el momento de la aplicación del instrumento. La muestra estuvo constituida por 605 prescriptores y quedó conformada de la forma en que se presenta tabla 1.

La construcción de los cuestionarios estuvo a cargo de un grupo de expertos constituido por farmacólogos, bioestadísticos y farmacoepidemiólogos. Previo a su aplicación fue validado teniendo en cuenta los criterios de Moriyama4 A partir de los resultados obtenidos en la validación, se hicieron las modificaciones correspondientes y se eliminaron aquellos que fueron considerados en más del 75% de los expertos dentro de las categorías de poco y/o nada.

El cuestionario incluyó preguntas relacionadas con frecuencia de recepción, tamaño, extensión, tipo de letra, selección del tema, facilidad de la lectura y utilidad del boletín. Este fue aplicado por los farmacoepidemiólogos del municipio, con el propósito de nivelar conocimientos referentes a conceptos y contenidos relacionados con la temática entre todos los encuestadores; se realizó un taller metodológico, así como un entrenamiento en el llenado de los cuestionarios y se prestó especial atención a las dudas que pudieran aparecer en el auditorio tanto individual como colectivamente.

Se confeccionó una base de datos, en el paquete estadístico SPSS 11.5.

Se emplearon frecuencias absolutas y relativas para el análisis de los datos cualitativos y para los datos cuantitativos la media. Los resultados se muestran en tablas y gráficos.


RESULTADOS

En relación con la recepción de los boletines impresos más del 80 % de los encuestados manifestó haberlo recibido alguna vez, a pesar de su limitada tirada. De ellos, la mayoría señaló que la frecuencia con que lo recibe es anual (31,9 %), mientras que semestral, que es la frecuencia de distribución establecida, solo lo reciben el 15,9 % de los encuestados.

La aceptabilidad del BIT por los profesionales, específicamente de su diseño, por los profesionales fue explorada a través de las variables tamaño y extensión del mismo, así como la tipografía empleada para su confección.

De manera general más del 70 % de los encuestados aceptan el diseño empleado en la edición del boletín. Con respecto al tamaño fue considerado de cómodo por el 78,8 % de los encuestados. El mismo porcentaje se recogió en el aspecto extensión del boletín. En relación con la tipografía más del 90 %, la encontró entre adecuada y muy adecuada, y un 7,3 % la clasificó como no adecuada (tabla 2).

Tabla 2. Criterio de los encuestados referente al diseño del BIT. Cuba, 2009

Tamaño

No.

%

Cómodo

477

78,8

Incomodo

37

6,1

Indiferente

80

13,2

No responde

11

1,8

Extensión

 

 

Largo

25

4,1

Corto

90

14,9

Adecuado

477

78,8

No responde

13

2,1

Tipografía empleada

 

 

No adecuada

44

7,3

Adecuada

425

70,2

Muy Adecuada

131

21,7

No responde

5

0,8

De los encuestados, un 96 % considera que los tópicos tratados son muy interesantes o interesantes en general y solo un 2,5 % (15) de ellos consideraron que los temas abordados son poco interesantes (tabla 3).

El tiempo empleado para la lectura del BIT, es según un 43,8 % de los encuestados de 1 h seguido del 31,6 % que refiere invertir alrededor de 1/2 h. Esto guarda relación con los criterios relacionados con el nivel de dificultad referido. En la tabla 4 se observa que la mayor parte de los profesionales incluidos en el estudio señalan que la interpretación de la información contenida en el BIT les resulta fácil (86,0%).

Los propósitos y la utilidad del BIT constituyen dos de los elementos de interés de este estudio. Los resultados muestran que el 56 % archiva el BIT, lo que significa que alrededor de la mitad lo conserva de forma permanente para usos posteriores. Un 26 % lo ubica en la biblioteca, lo cual presupone que el usuario lo considera de utilidad para otros como material de consulta o formación continua.

En la tabla 5 se puede apreciar la utilidad que le confieren al BIT los encuestados. Es evidente que el 97,7 % lo considera de utilidad mientras que las valoraciones negativas de esta fuente de información representan menos del 1 % de los encuestados.

En lo referente al uso que los prescriptores le dan al BIT predominaron aquellos que lo emplean como fuente de consulta y actualización en diversos temas (75,2 %).

Otro empleo frecuente referido por el 29,4 % de los encuestados fueron las sesiones docentes. Una pequeña parte de los encuestados 0,8 % refirió no utilizar el BIT (tabla 6).

En el estudio se solicitó a los encuestados que evaluaran de forma cuantitativa cada uno de los elementos explorados en las preguntas del cuestionario en una escala de 1 a 10. Esto de alguna manera podría ayudar a obtener una evaluación más objetiva y fiable. En la figura se recoge la media de estos resultados; la periodicidad fue el aspecto evaluado que obtuvo el menor valor (3,3); el resto de los aspectos se comportó de forma similar con una media superior a 8 en todos los casos; se destacó la utilidad como la variable que obtuvo la mayor puntuación (9,5).

DISCUSIÓN

La frecuencia de recepción de los boletines mayoritariamente anual puede deberse a que actualmente la tirada es solo de 5 000 ejemplar, es muy inferior a la distribuida en años anteriores que era de 15 000. Otro elemento a tener en cuenta es que el número de médicos vinculados a la APS, es decir, usuarios potenciales del BIT, es de más de 33 000,5 cifra muy superior al número de ejemplares que se distribuye semestralmente.

Cada boletín tiene su estilo, no obstante lo recomendado por instituciones especializadas es el empleo de letra arial entre 18-24 para los encabezados y time new roman 11 para el contenido, según recomendaciones del Manual de estilo de la Therapeutic Guideline Limited, publicación australiana sobre medicamentos miembro de la ISDB. A pesar de que la tipografía empleada en el boletín editado por el CDF es time new roman 10, en una extensión de 8 hojas de 16 x 21 cm cada una, el diseño del BIT fue evaluado favorablemente por la mayor parte de los encuestados. Estos criterios son de importancia para la publicación pues se deseaba evaluar si era necesario asumir otro formato de más conformidad para los lectores, de forma que se incrementara la aceptabilidad del boletín y como consecuencia el número de usuarios. De esta forma el objetivo que persigue esta publicación se alcanzaría de mejor manera. Actualmente se trabaja en la implementación de una plantilla del programa Word elaborada en conjunto con el grupo editorial Therapeutic Guideline Limited y en la creación del estilo propio del BIT para lograr una mayor homogeneidad y una identificación propia de la publicación.

La selección de los temas que trata el BIT es uno de los aspectos que pueden garantizar su aceptabilidad por los prescriptores y su utilidad en la práctica diaria por los usuarios, una selección adecuada garantiza una mejor calidad de los boletines de medicamentos, componente primordial para garantizar la eficacia e inocuidad de los fármacos.

El comité editorial del boletín ha asumido desde el 2009 varias acciones en este sentido, una de ellas es la constitución de un comité asesor compuesto por profesionales de nuestro sistema de salud que pueden establecer los objetivos y tópicos a tratar por el BIT. La reestructuración del comité editorial con una mayor multidisciplinaredad de este (inclusión de pediatras, médicos generales integrales, licenciados en Farmacia, entre otros) es también una de las acciones dirigidas a lograr este propósito.

Es preciso conceder mucha más atención no solo al contenido de la comunicación sino también a su forma, la calidad de la producción y los medios informativos elegidos para su difusión. Se reconoce que incluso los mejores científicos y clínicos pueden carecer de las aptitudes especializadas necesarias en la comunicación moderna efectiva, y que se ha concedido tiempo y prioridad insuficientes al examen de la cuestión y la formación correspondiente. Numerosos especialistas en la materia avalan la necesidad de vincular la información científica con las implicaciones prácticas, como son la facilidad de lectura, la fiabilidad del autor, las referencias y la revisión por pares. Otro elemento a considerar sería la mejora del acceso a la tecnología y de su uso, y el establecimiento de una metodología de evaluación para los boletines.6

Aunque no existe un consenso unánime con respecto a los criterios de calidad, entre los más utilizados se encuentran: el contenido, facilidad de lectura y comprensión, utilidad, revelar autores y auspiciantes, autoridad y reputación de las fuentes, actualización de la información y facilidad de acceso.7

La facilidad de lectura o legibilidad es uno de los factores requeridos para que la información escrita sea fácilmente comprensible para lectores de cualquier nivel.8,9 El hecho de que la mayoría de los encuestados coincidieron en que la lectura del BIT les resulta fácil, refuerza el cumplimento por el mismo de este criterio de calidad. Otro indicador indirecto de la facilidad de lectura y comprensión es el tiempo destinado a la lectura del BIT;10 en el presente estudio alrededor de la tercera parte de los encuestados emplean sólo media hora para su lectura.

Los médicos están generalmente conscientes de sus necesidades informativas, pero esas necesidades son mayores de las que ellos admiten en encuestas generales. La necesidad de información aumenta regularmente cuando los médicos atienden pacientes. Cada interacción entre paciente y médico es probable que genere al menos una pregunta, por lo que la necesidad real puede ser aun más alta.

Un estudio sobre problemas de información de médicos norteamericanos de atención primaria, encontró que cerca de dos tercios de los participantes en ambos grupos dijeron que el actual volumen de información científica era inmanejable, y más de un tercio dijo que "la mayoría de los médicos encuentran como su mayor problema el esfuerzo para obtener información de la literatura".2

La fuente de información ideal, será la directamente relevante, que contiene información pertinente, y que puede obtenerse con un mínimo de esfuerzo.11

En el entorno de la atención primaria, hay una serie de factores y situaciones que están produciendo un incremento en la demanda de información sobre los medicamentos, tanto por parte del profesional sanitario, como de los gestores de administración.

Diversos factores hacen necesaria una información actualizada, independiente y evaluada, que facilite la realización de una correcta selección de los medicamentos, así como la promoción de una terapéutica que se ajuste a las recomendaciones de la evidencia científica.

Las principales publicaciones sobre información de medicamentos que se elaboran y editan en Atención Primaria son: boletines farmacoterapéuticos, hojas de evaluación de nuevos medicamentos e informes de farmacia.12

En el contexto cubano la necesidad de fuentes de información dirigidas a la atención primaria con el enfoque del BIT, puede ser la causa de tan elevada valoración de su utilidad.

Las investigaciones que evalúen la satisfacción de los usuarios con los boletines constituye una herramienta que permite detectar áreas potenciales de mejora. Se deben realizar periódicamente (bienal, trienal…) y siempre que se hayan introducido cambios importantes en la publicación. Este tipo de evaluación permite detectar entre otros aspectos: la utilidad, la objetividad y la fiabilidad, el impacto de la lectura y los temas de interés, percibidos por los lectores.

Los resultados obtenidos en la investigación avalan la aceptación por los prescriptores del primer nivel de atención de salud del BIT para la APS editado por el Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiología en lo referente a su diseño y contenido. La periodicidad o frecuencia es el elemento de más baja valoración. El BIT les resulta de gran utilidad a sus usuarios fundamentalmente para su formación, consulta y actualización terapéutica.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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2. Smith R. What clinical information do doctors need? BMJ. 1996 October 26; 313(7064):1062-8.

3. Bardelay D, Herxheimer A, Hama R, Marchand B, Tarr A. A practical manual on starting or strengthening a drug bulletin.Ginebra: WHO; 2005.

4. Martínez Canalejo H. Manual de procedimientos bioestadísticos. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 1986. p. 92.

5. Anuario Estadístico de Salud 2008. La Habana: Dirección Nacional de Registros Médicos y Estadísticas de Salud, MINSAP; 2008.

6. Hugman B. Información sobre medicamentos. Lograr el paso del mensaje: comunicaciones y farmacovigilancia. Boletín de Medicamentos Esenciales No 25 y 26 (número doble) 1998. [citado 16 Nov 2009]. Disponible en: http://apps.who.int/medicinedocs/en/d/Js2245s/

7. Salud en Internet: calidad en los contenidos y en la comunicación. Disponible en: http://www.pacientesonline.org/medicina/articulos_medicina/nota1.php

8. Smith S. Probando la legibilidad de la información de salud. [citado 16 Nov 2009]. Disponible en: http://www.prenataled.com/story9.htm

9. Blanco Pérez A, Gutiérrez Couto U. Legibilidad de las páginas web sobre salud dirigidas a pacientes y lectores de la población general. Rev Esp Salud Publica.  2002 Jul-Ago;76(4):321-31.

10. Avilan Rovira, JM. Aplicación de las tecnologías de la información y comunicación en los programas de salud en América Latina. Gac Méd Caracas. [online]. 2009 Dic; 117(4). [citado 11 Marzo 2010], p. 271-2. Disponible en: http://www.scielo.org.ve/pdf/gmc/v117n4/art01.pdf

11. Berríos C, Fuentes C, Narváez L, Mairena F, Marchand B. Información terapéutica: lo que queremos y necesitamos saber. Boletín AIS COIME. 2004 Marzo;(24).

12. Agudo Pascual C, Aizpurua Imaz I, Fernández Uría J, Fernández Gallastegui S. Criterios para la elaboración y difusión de información sobre medicamentos: hojas de evaluación de medicamentos, boletines e informes de farmacia. Fecha de acceso: 15 Marzo 2010. Disponible en: http://www.sefap.org/modules/fap/manual/Tema1/03Tema1.pdf

Recibido: 5 de octubre de 2010.
Aprobado: 13 de noviembre de 2010.

Dra. Dulce María Calvo Barbado. Centro Para el Desarrollo de la Farmacoepidemiología (CDF). Calle 44 esq 5ta Ave. No. 502. Playa, La Habana, Cuba. Correo electrónico: dulce@mcdf.sld.cu

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