SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.48 issue2Early ambulation and post-dural puncture headache in patients undergoing spinal anesthesiaPericardial effusion as a debut form of systemic lupus erythematosus author indexsubject indexarticles search
Home Pagealphabetic serial listing  

My SciELO

Services on Demand

Journal

Article

Indicators

  • Have no cited articlesCited by SciELO

Related links

  • Have no similar articlesSimilars in SciELO

Share


Revista Cubana de Medicina Militar

Print version ISSN 0138-6557On-line version ISSN 1561-3046

Rev Cub Med Mil vol.48 no.2 Ciudad de la Habana Apr.-June 2019  Epub June 01, 2019

 

Artículo de investigación

Asociación del índice de masa corporal con la absorciometría con rayos X de doble energía (DEXA) en diabéticos tipo 1

William Cordeiro de Souza1  * 

Valderi Abreu de Lima2 

Suzana Nesi França2 

Denise Barth Rebesco3 

Neiva Leite2 

Luis Paulo Gomes Mascarenhas3 

1Prefeitura do Município de Três Barras. Santa Catarina, Brasil.

2Universidade Federal do Paraná, Curitiba. Paraná, Brasil.

3Universidade Estadual do Centro-Oeste Irati. Paraná, Brasil.

RESUMEN

Introducción:

Existen varias técnicas para evaluar la composición corporal, entre ellas destaca el DEXA, pero presenta alto costo. Por otro lado, el índice de masa corporal (IMC) se presenta como método más utilizado. Sin embargo, el mismo presenta limitaciones.

Objetivo:

Verificar la aplicabilidad de una nueva ecuación del IMC y asociarse con la absorciometría con rayos X de doble energía DEXA en adolescentes con DM1.

Métodos:

Esta investigación de característica intencional fue compuesta por 30 adolescentes (15 niños y 15 niñas), con edades entre 10 y 15 años. Se evaluó la estatura y la masa corporal para la obtención de los IMC2.5 y el IMC2. El porcentaje de grasa (%G) se obtuvo a través del DEXA. La hemoglobina glucosa (HbA1c) se verificó mediante la prueba inmunoturbidimétrica TurbiClin. Para el análisis de los datos se realizó la estadística descriptiva (media, desviación estándar y porcentaje de frecuencia). La correlación entre las variables (IMC, DEXA y HbA1c) fue evaluada por el coeficiente de correlación de Pearson. Se adoptó un nivel de significancia de p < 0,05.

Resultados:

La nueva ecuación del IMC2.5 presentó asociación con IMC2.5 Escore Z (r= 0,68; p= 0,001), IMC2 (r= 0,99; p= 0,001), IMC2 Escore Z (r = 0,67; p = 0,001) y DEXA (r = 0,58; p = 0,05). Mientras que el IMC2.5 Escore Z demostró asociación positiva con el IMC2 (r = 0,70; p = 0,001) e IMC2 Escore Z (r = 1,0; p = 0,001).

Conclusión:

Podemos destacar que para los adolescentes con DM1 tanto hace la ecuación utilizada para estimar el estado nutricional, pues la imprecisión de ambos IMC continúa siendo la misma para determinar %G. Lo mismo ocurre cuando se convierte en IMC2.5.

Palabras clave: masa corporal; adolescentes; diabetes; absorciometría con rayos X de doble energía; DEXA

INTRODUCCIÓN

La diabetes mellitus tipo 1 (DM1), es el trastorno endocrino metabólico más común en niños y adolescentes. Su incidencia ha aumentado en todo el mundo desde la década de 1980. El aumento ha sido del 3,8 % al 5,6 % por año y la enfermedad afecta actualmente, a alrededor de 500.000 niños en todo el mundo.1) La DM1 se caracteriza por la destrucción, debido a una respuesta inmune, de los islotes de Langerhans del páncreas y las células beta secretoras de insulina. Su tratamiento se basa en la reposición de insulina por vía subcutánea.2

Se sabe que la terapia intensiva con insulina, ha contribuido a un mejor control glucémico. Sin embargo, además de equilibrar los parámetros glucémicos, la insulina promueve la ganancia de peso, que a su vez se asocia con enfermedades degenerativas crónicas.3 Los pacientes con DM1 son más susceptibles a desarrollar estas enfermedades, y esos índices aumentan para las personas con sobrepeso y obesidad.4 Ante ello, se hace relevante conocer los posibles factores de riesgo, relacionados con la composición corporal.

Con este propósito, la literatura presenta varias técnicas, entre ellas destaca la DEXA (absorciometría de rayos-X de doble energía) con sus especificidades, complejidad y además, alto costo.5

Por otro lado, el índice de masa corporal (IMC) se presenta como el método más utilizado para evaluar el estado nutricional; es de fácil aplicación y bajo costo. Sin embargo, presenta limitaciones. Una de las más criticadas es la no distinción entre masa grasa y masa magra, que puede sobreestimar el nivel de adiposidad.6

Uno de los grandes críticos del IMC, es el profesor Nick Trefethen, un matemático inglés, que propone una nueva ecuación. Según este autor, esa nueva fórmula tiene una mejor aproximación al tamaño y las formas corporales.7) Este índice, todavía necesita ser probado a través de investigaciones científicas en diferentes poblaciones con muestras mayores, y utilizar como referencia un método para evaluar el estado nutricional, con más precisión.8)

Sobre la base de lo planteado, este estudio tuvo como objetivo verificar la aplicabilidad de una nueva ecuación del IMC y asociar con la DEXA, en adolescentes diabéticos tipo

 

MÉTODOS

Se obtuvo una muestra intencional de 30 adolescentes (15 varones y 15 hembras), con diagnóstico de DM1 de más de 6 meses, todos con edad entre 10 y 15 años. Los participantes y sus responsables firmaron un consentimiento informado.

El presente estudio forma parte del proyecto titulado "Influencia del horario de práctica de ejercicio aeróbico continuo e intermitente, relacionado a la insulinoterapia, en la respuesta glucémica de niños y adolescentes con diabetes mellitus tipo 1" sometido a Plataforma Brasil y aprobado por el comité de ética en investigaciones con seres humanos, del Hospital de Clínicas de Curitiba (Opinión nº: 1.101.601 - CAEE: 44193214.7.0000.0096). Se excluyeron a los adolescentes que no aceptaron participar del estudio.

La estatura fue evaluada utilizando un estadiómetro vertical portátil (WCS®, Brasil), escalado en 0,1. Los adolescentes fueron evaluados descalzos, con los brazos a lo largo del cuerpo y la cabeza en el plano horizontal de Frankfurt. La masa corporal fue evaluada con una balanza digital portátil (Filizola®, Brasil), con resolución de 100 gramos. En la medición de la masa corporal, el evaluado debía colocarse de pie, de espaldas a la escala de la balanza, utilizando sólo traje de baño.9 Después de la obtención de estos datos, se calculó una nueva fórmula del IMC2,5 (IMCt = 1,3* masa corporal (kg)/ estatura (m 2,5)10 y también se calculó la ecuación tradicional del IMC2 (IMCq = masa corporal (kg) / estatura (m2).11 El IMC fue calculado en ambas ecuaciones. Para la clasificación del IMC, se utilizaron los puntos de corte sugeridos por la Sociedad Brasileña de Pediatría.12

Para la evaluación del porcentaje de grasa (%G) obtenido a través del DEXA, se utilizó el equipo Hologic Discovery QDR®, con emisión de radiación de 5μSv. Se trata de un procedimiento de mapeo de los diferentes constituyentes del organismo, donde la cuantificación de la grasa y del músculo, se determina a partir de la atenuación de los rayos Xen el paso por los diversos tejidos corporales.15 La clasificación de sobrepeso y obesidad por densitometría ósea, siguió las recomendaciones de Lohman.13

La hemoglobina glicosilada (HbA1c), se verificó mediante la prueba inmunoturbidimétrica TurbiClin. Después de un ayuno de 12 horas, a los evaluados se le extrajo una muestra de sangre que fue guardada en tubo de ensayo, para análisis cromatográfico.4

Para el análisis de los datos se calculó la estadística descriptiva (media, desviación estándar y porcentaje de frecuencia). La correlación entre las variables (IMC, DEXA y HbA1c) fue evaluada por el coeficiente de correlación de Pearson. Se adoptó un nivel de significación de p < 0,05. Para el análisis de los datos se utilizó el programa estadístico BioEstat 5.0.

 

RESULTADOS

Los datos de caracterización de la muestra se demuestran en la tabla 1. De 30 adolescentes con DM1 evaluados, fue posible observar en la variable de IMC (en ambas ecuaciones) que 86,67 % (n = 26) presentaron peso adecuado, mientras que 13,33 % (n = 4) presentaron sobrepeso. En general, el grupo evaluado fue clasificado con peso normal. En los resultados obtenidos por el DEXA, el 70 % (n = 21) presentó un porcentaje de grasa corporal (%GC) adecuado, 10 % (n = 3) con %GC por encima del recomendado y 20 % (n = 6) con %GC muy por encima de lo aconsejable. Por lo tanto, el grupo evaluado en general, fue clasificado con %GC adecuado.

 

Tabla 1 Caracterización de la muestra 

Variables GDM1
Edad (años) 13,2 ± 1,9
Masa corporal (kg) 49,68 ± 13,44
Estatura (cm) 154,9 ± 12,60
IMC2.5 (1,3* kg/ m2,5) 18,71 ± 2,03
IMC2.5 puntaje Z (1,3* kg/ m2,5) 0,24 ± 1,00
IMC2 (kg/ m) 20,08 ± 3,19
IMC2 puntaje Z (kg/ m2) 0,27 ± 1,04
DEXA (%GC) 22,96 ± 8,67
HbA1c (%) 8,12 ± 1,51

Nota: IMC2.5 - Propuesto por Trefethen;12 IMC2-Quételet.13

La tabla 2 presenta las asociaciones entre las variables antropométricas del IMC2.5, puntaje Z del IMC2.5 , IMC2, puntaje Z del IMC2 y DEXA.

Tabla 2 Relación entre las variables antropométricas de los IMCs, DEXA y HbA1c 

Variables IMC2.5 puntaje Z (1,3* kg/ m2,5) IMC2 (kg/ m2) IMC2 puntaje Z (kg/ m2) DEXA (%GC) HbA1c (%)
IMC2.5 (1,3* kg/ m2,5) r =0,68 p = 0,001 r = 0,99 p = 0,001 r = 0,67 p = 0,001 r = 0,58 p = 0,05 r = 0,30 p = 0,234
IMC2.5 Escore (1,3* kg/ m2,5) - r = 0,70 p = 0,001 r=1,00 p=0,001 r = 0,58 p = 0,001 r = 0,44 p = 0,567
IMC2 (kg/ m2) - - r=0,70 p=0,001 r = 0,40 p = 0,05 r = 0,34 p = 0,222
IMC2 puntaje Z (kg/ m2) - - - r = 0,58 p = 0,001 r = 0,49 p = 0,321
DEXA (%GC) - - - - r = 0,46 p = 0,132

DISCUSIÓN

Se puede destacar que el IMC2,5 se mantiene como un índice poco conocido, sin mucha diseminación científica.8 Los escasos estudios encontrados en la literatura, al correlacionar los resultados del IMC2,5 y del IMC2, describen valores de coeficiente de correlación indicativos de linealidad positiva entre ambas ecuaciones. Los estudios realizados con adolescentes, como el de Ferreira y otros15 verificaron asociación muy fuerte (r = 0,98; p ≤ 0,001) al evaluar 113 escolares, con edades entre 10 a 15 años. Ribas Júnior y otros16) encuentraron asociación similar (r = 0,97; p ≤ 0,001) al evaluar 58 escolares, con edades entre 10 a 14 años. Los resultados del presente estudio, corroboran estos hallazgos.

Westphal y otros17 evaluaron 31 académicos de educación física, con edades entre 18 y 58 años, y observaron la misma relación (r = 0,99; p ≤ 0,001). En el estudio realizado por Souza y otros18 al evaluar 222 mujeres, con edades entre 18 y 49 años, encontraron relación muy fuerte y significativa (r = 0,98; p ≤ 0,001). Es importante resaltar que los evaluados en los trabajos arriba citados, no son portadores de diabetes.

Cabe mencionar que Trefethen10 relacionó su propuesta del IMC2,5 con el IMC2 y encontró correlación positiva y perfecta (r = 1,0) entre ambas ecuaciones. Este hecho fue observado en el presente trabajo, en la relación del puntaje Z del IMC2,5 con el puntaje Z del IMC2(r = 1,0). De acuerdo con Westphal y otros,17 los valores de asociación indicativos de linealidad positiva entre las ecuaciones, probablemente ocurre por el motivo de relacionar variables semejantes, en el caso la masa corporal dividida por la estatura.

Sobre la relación del IMC2,5 con el DEXA, se observó una correlación moderada y significativa (r = 0,58; p = 0,05), y entre el puntaje Z del IMC2,5 con DEXA, fue observada correlación moderada y significativa (r = 0,58; p = 0,001). Desafortunadamente, hay escasez de trabajos en la literatura, que asocien la nueva ecuación con la DEXA. Sin embargo, fue posible percibir que el IMC2, cuando está asociado al DEXA, presenta resultados semejantes a los encontrados en el presente estudio como asociado al IMC2,5.

Pietrobelli y otros19 al evaluar la relación entre el IMC2 y la DEXA, en 198 niños y adolescentes italianos sanos, entre 5 y 19 años de edad, encontraron una relación moderada para los varones (r = 0,63) y para las hembras (r = 0,69), respectivamente. Kerruish y otros20) evaluaron la composición corporal de adolescentes (13 a 18 años) con anorexia nerviosa y verificaron relación moderada (r = 0,46) entre el IMC2 y el DEXA.

Brayet y otros21 evaluaron la grasa corporal de 129 niños y niñas afroamericanos blancos, con edad entre 10 y 12 años, y observaron que el IMC2 y la DEXA presentaron fuerte relación (r = 0,77); hubo moderada correlación para los niños más gordos (r = 0,66) y ninguna correlación para los más delgados (r = 0,09).

Según Freedman y otros22 la magnitud de la asociación entre los niveles de IMC2 en la infancia y la grasa corporal, determinada por la absorciometría por rayos X de doble energía, densitometría y otros métodos, varía sustancialmente entre asociaciones relativamente modestas, aproximadamente r = 0,5. Este hecho, corrobora los resultados del presente estudio. De acuerdo con Petroski9 la DEXA es considerada el método "patrón de oro", en el desarrollo y validaciones de ecuaciones, debido a su elevada precisión.

La HbA1c presentó valores medios de 8,12 ± 1,51, que es anormal e indica diabetes mal controlada.23 Los adolescentes con control glucémico inadecuado, encontrados en el presente estudio, puede indicar no adhesión al tratamiento, influencia de factores ambientales y consecuentemente, mayor riesgo de desarrollar complicaciones crónicas y menor calidad de vida.24

No se encontraron asociaciones significativas entre el estado nutricional y el %GC cuando se relacionó con la HbA1c (%), posiblemente esa ausencia de relación ocurrió porque los evaluados presentaban buen estado nutricional y %GC dentro de lo recomendado. De acuerdo con Fernandes,25 la alta prevalencia de sobrepeso y obesidad puede presentar una influencia significativa en la HbA1c.

Por lo tanto, se sugiere realizar nuevos estudios en adolescentes diabéticos, utilizando la nueva ecuación, con la DEXA, correlacionándolas para dar más fidelidad al nuevo método de evaluación de estado nutricional.

Sobre la base de estos resultados, se puede destacar que para los adolescentes con DM1 es similar la ecuación utilizada para estimar el estado nutricional, pues la imprecisión de ambos IMC continúa parecido para determinar %G. Lo mismo ocurre cuando se convierte en puntaje Z del IMC, en el cual, el nivel de correlación sigue similar.

REFERÊNCIAS

1. Andrade CJN, Alves CAD. Influence of socioeconomic and psychological factors in glycemic control in young children with type 1 diabetes mellitus. J Pediatr. 2018;17:30285. [ Links ]

2. Ferreira I, Hovind P, Schalkwijk CG, Parving HH, Stehouwer CDA, Rossing P. Biomarkers of inflammation and endothelial dysfunction as predictors of pulse pressure and incident hypertension in type 1 diabetes: a 20 year life-course study in an inception cohort. Diabetologia. 2018;61(1):231-41. [ Links ]

3. McEwan P, Bennett H, Bolin K, Evans M, Bergenheim K. Assessing the economic value of maintained improvements in Type 1 diabetes management, in terms of HbA1c, weight and hypoglycaemic event incidence. DiabetMed. 2018:1-10. [ Links ]

4. Lima VA, Mascarenhas LPG, França SN, Decimo JP, Souza WC, Leite N. Atividade física e alterações na hemoglobina glicada em adolescentes com diabetes melittus tipo 1: Quanto é necessário? Pensar a Prática. 2018;21(1):147-55. [ Links ]

5. Moreira OC, Oliveira CEP, Paz JA. Dual energy X-ray absorptiometry (DXA) reliability and intra observe are producibility for segmental body composition measuring. Nutr Hosp. 2018;35(2):340-5. [ Links ]

6. Segheto W, Hallal PC, Marins JCB, Silva DCG, Coelho FA, Ribeiro AQ. et al. Factor associated with body adiposity index (BAI) in adults: population-basedstudy. Ciênc Saúde Coletiva. 2018; 23(3):773-83. [ Links ]

7. Tjeertes E, Hoeks S, Ad van Vugt JL, Stolker RJ, Hoofwijk A. The new body mass index formula; not validated as a predictor of outcome in a large cohort study of patients undergoing general surgery. Clinical Nutrition ESPEN. 2017;22:24-7. [ Links ]

8. Pereira GAM, Matheus SC, Both DR, Behenck MS. Accuracy of alternative indexes for assessing the nutritional status of men and women. Ver Bras Cineantropom Desempenho Hum. 2017;19(3):290-8. [ Links ]

9. Petroski EL. Antropometria: Técnicas e Padronizações. 5ª. Ed. Várzea Paulista, (SP): Fontoura; 2011. [ Links ]

10. Trefethen N.BMI (Body Mass Index); 2013. Acesso: 10/04/2018. Disponível em: http://people.maths.ox.ac.uk/trefethen/bmi.htmlLinks ]

11. Quetelet A. Recherches sur le poids de l'homme aux different âges. Nouveaux Memoire de l'Academie Royale des Sciences et Belles-Lettres de Bruxelles; 1832. [ Links ]

12. Sociedade Brasileira de Pediatria (BR). Avaliação nutricional da criança e do adolescente - Manual de Orientação/Sociedade Brasileira de Pediatria. Departamento de Nutrologia. São Paulo (SP): Sociedade Brasileira de Pediatria, Departamento de Nutrologia; 2009. [ Links ]

13. Toombs RJ, Ducher G, Shepherd JA, De Souza MJ. The impact of recent technological advances on the trueness and precision of DXA to assess body composition. Obesity. 2012;20(1):30-9. [ Links ]

14. Lohman TG. The use of skinfold to estimate body fatness on children and youth. J Phys Educ Recreat Danc. 1987;58(9):98-103. [ Links ]

15. Ferreira C, Robles AR, Mascarenhas LPG, Lima VA, Souza WB, Souza WC. Concordância entre o índice de massa corporal de Quételet e o de Trefethen na estimativa do estado nutricional de escolares. Ver Pesq Fisio. 2016;6(3):261-7. [ Links ]

16. Ribas Junior MA, Mascarenhas LPG, Cordova M, Lima VA, Grzelczak MT, Souza WC. Aplicabilidade do IMC de Trefethen em escolares. Ver Pesqu Fisio. 2016;6(2):91-8. [ Links ]

17. Westphal P, Ferreira C, Adamczeski M, Camargo L, Santos R, Massaneiro AC, et al. Relação entre o índice de massa corporal de Quételet e Trefethen. Revista CPAQV. 2016;(8):1-6. [ Links ]

18. Souza WC, Smolarek AC, Rebesco DB, Grzlczak MT, Lima VA, Mascarenhas LPG. Relação entre duas equações do índice de massa corporal em mulheres. Saúde Meio Ambient. 2018;7(1):72-80. [ Links ]

19. Pietrobelli A, Faith MS, Allison DB, Gallagher D, Chiumello G, Heymsfield SB. Body mass index as a measure of adiposity among children and adolescents: A validation study. JPediatr. 1998;132:204-10. [ Links ]

20. Kerruish KP, O&apos;Connor J, Humphries MR, Kohn MR, Clarke SD, Briody JN. et al. Body composition in adolescents with anorexia nervosa. The Am J Clin Nutr. 2002;75(1):31-7. [ Links ]

21. Bray GA, DeLany JP, Harsha DW, Volaufova J, Champagne CC. Evaluation of body fat in fatter and leaner 10-y-old African American and white children: the Baton Rouge Children&apos;s Study. Am J ClinNutr. 2001;73(4):687-702. [ Links ]

22. Freedman DS, Wang J, Thornton JC, Mei Z, Sopher AB, Pierson Jr RN. et al. Classification of body fatness by body mass index-for-age categories among children. Arch Pediatr Adolesc Med. 2009;163(9):805-11. [ Links ]

23. Pontieri FM, Bachion MM. Crenças de pacientes diabéticos acerca da terapia nutricional e sua influência na adesão ao tratamento. Ciênc Saúde Coletiva. 2010;15(1):151-60 [ Links ]

24. Marques RMB, Fornés NS, Stringhini MLF. Fatores socioeconômicos, demográficos, nutricionais e de atividade física no controle glicêmico de adolescentes portadores de diabetes melito tipo. Arq Bras Endocrinol Metab. 2011;55(3):194-202. [ Links ]

25. Fernandes T. Impacto da terapêutica nutricional individualizada no controlo glicémico de pessoas com diabetes mellitus. Acta Portuguesa de Nutrição. 2017;9:18-22. [ Links ]

Recibido: 13 de Noviembre de 2018; Aprobado: 23 de Febrero de 2019

*Autor para la correspondencia. Correo electrónico: professor_williamsouza@yahoo.com.br

Creative Commons License Este é um artigo publicado em acesso aberto sob uma licença Creative Commons