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ACIMED

Print version ISSN 1024-9435

ACIMED vol.10 no.5 Ciudad de La Habana Sept.-Oct. 2002

 

Acimed Vol 10 05 2002

Sección informativa

No dudo que pueden lograrlo

Lic. Jorge Noel Marqués

Confieso que cuando se acercaba la celebración de la Tercera Jornada Científica de la Biblioteca Médica Nacional (BMN) un pensamiento vivía con fuerza en mi memoria: será capaz este colectivo de superar lo realizado en el segundo encuentro ¿Qué ocurrirá ahora?.
Lo que aconteció ese 12 de julio no deja espacio para las dudas: otra vez los trabajadores de la BMN se prepararon bien, estudiaron los desaciertos, incentivaron las buenas acciones; en consecuencia, emergió un evento suficiente en sus ponencias, abierto al análisis, perdurable en ideas y con resultados aleccionadores.
De la alfabetización a la cultura informacional: rol del profesional de la información, a cargo de Gloria Ponjuán, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, fue la conferencia que abrió el programa.
En un tema de total actualidad y de diversos enfoques, como es el empleo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, la Ponjuán -con lenguaje mesurado, sin estridencias y pleno dominio del tema- dirigió su intervención a clarificar qué atributos deben distinguir la actividad del trabajador de la información.
Expresó que esos avances tecnológicos son ilimitados y por tanto la superación del bibliotecario adquiere una dimensión profunda, actualizada y sistemática; de lo contrario, -comentó-, la aplicación de estos recursos relegará a un plano descendente a los menos adiestrados.
En su opinión, un especialista de este perfil debe convertirse en un agente de cambio, es decir, interiorizar las transformaciones que se avecinan e introducir nuevos procedimientos en sus relaciones con los usuarios.
A partir de esas realidades, coincido con la conferencista en que la visión futura del profesional de la información va enfilada a convertirse en un formador, en un multiplicador e incluso en un alfabetizador con respecto a la aplicación de estas tecnologías.
Estos conceptos se vinculan con que el usuario conozca cómo encontrar la información, cómo seleccionarla; se trata también de que todos dominen "estos secretos" y si alguno necesita despejar alguna duda o ampliar su universo de conocimientos informáticos encuentre también las soluciones adecuadas.
Después de un comienzo "arriba" no decayó el interés, porque también tuvieron su momento de análisis, temas relacionados con los productos y servicios de valor agregado que actualmente oferta la BMN.
Me incluyo entre el número creciente de personas que elogian los materiales difundidos en el boletín Infodir -sencillez y amenidad predominaron en la exposición de la licenciada María del Carmen González- y de igual forma catalogo el sitial que ya se ganó el servicio de Inetip.
Concebida como una información sectorizada y previendo las necesidades de los interesados -con su don carismático, lo expresaba así la licenciada Ana Luisa Pinillo- se trabaja en temas asociados a la atención primaria, con los programas de enfermedades trasmisibles y no trasmisibles y del adulto mayor y se suministran estos datos a usuarios del nivel central, direcciones nacionales, institutos y hospitales de subordinación nacional.
Diligente, y con su habitual naturalidad, la licenciada Bárbara Lazo manifestó las ventajas del proyecto Scad. La posibilidad de contar con una red electrónica -precisó- permite el enlace de todas las instituciones del sistema nacional de información de ciencias médicas con la BMN y viceversa.
Añadió la directora de la Biblioteca Médica Nacional que en el Scad también participan otros centros, denominados cooperantes, con lo cual se amplían las opciones de solicitar e intercambiar materiales informativos de diverso formato, contenido y que abarcan diferentes ramas del saber. Agregó que la aludida herramienta de trabajo contempla igualmente el nexo con las naciones pertenecientes al Sistema Latinoamericano y del Caribe de las Ciencias de la Salud.
Tengo criterios similares a los empleados por la expositora de que es una magnífica oportunidad para relacionar a todos los recintos del área y cumplimentar objetivos semejantes a los descritos con anterioridad.
Los Buscadores en Internet y la Digitalización del Patrimonio Histórico-Científico de la Biblioteca Médica Nacional, ocuparon asimismo un tiempo de análisis en el certamen.
Tanto Annia Torres como Arelys Borrell -ambas licenciadas, y con fluidas alocuciones, la primera, del Centro Nacional Coordinador de Ensayos Clínicos, y la segunda, del recinto sede- incitaron la atención del auditorio. Observar disímiles variantes para hacer búsquedas en Internet y escuchar modernos quehaceres que coadyuvan a la preservación de inestimables textos, ratificaron nuevamente la utilidad de estar presentes en el cónclave.
La gestión de información como pieza singular en el desarrollo de centros especializados y el programa de educación continuada en la red de bibliotecas, captaron igualmente el interés de los asistentes. En ambos casos, con comentarios exactos y profusos por parte de la licenciada Belina Capote y la máster en ciencias de nuestra red telemática de salud, Ileana Alfonso.
Una molesta disfonía, que lo aqueja desde hace semanas atrás, no impidió, sin embargo, que el profesor Jesús Dueñas Becerra, del hospital Psiquiátrico de La Habana, impartiera la segunda conferencia de esta tercera jornada. Se convirtió en una clase elaborada minuciosamente donde la psicología y la ética saltan a un plano relevante para explicar un coherente vínculo con el usuario. Dueñas incursionó en conceptos filosóficos y humanos; particularizó, cabe bien decirlo, en el afecto y la consideración que nos debemos unos a los otros; mencionó que el respeto a la dignidad de cada cual cobra una especial significación en las relaciones interpersonales. Apresado por la emoción, dijo que se consideraba un integrante más del colectivo de la BMN; institución donde siempre lo atienden debidamente y con la cual, argumentó, tengo un compromiso permanente.
Como el pasado año, el doctor Jehová Oramas Díaz, vicedirector primero del Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas, tuvo a su cargo las conclusiones. Antes, ya había realizado una exhaustiva explicación acerca de la actual visión del Sistema Nacional de Información de Salud de Cuba y ahora, jocosamente, prometió un prolongado discurso, lo cual provocó, de inmediato, la risa de todos.
Tuvo frases de elogio para los ponentes "de la casa" y los invitados y para la ejecución en general de la jornada. Para el próximo año, -acotó-, serán necesarios algunos detalles de orden logístico lo cual afianzará el sendero exitoso que ya posee este evento.
En varias oportunidades de las extensas pero fructíferas sesiones de trabajo (practicadas en la mañana y la tarde) se pronunció la palabra reto. Pienso, efectivamente, que el colectivo de trabajadores de la BMN tiene ante sí una cota superior.
En el 2001 escribí que había que partir de lo bien hecho para llegar a peldaños superiores; ya han llegado a esas ubicaciones. Mantener y mejorar progresivamente en las venideras oportunidades, aparece como el objetivo a seguir en los próximos años. No dudo que pueden lograrlo.


Recibido: 12 de agosto de 2002. Aprobado: 5 de septiembre de 2002
Lic. Jorge Noel Marqués
Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas
Calle E No. 454 e/n 19 y 21. El Vedado. Ciudad de La Habana. Cuba