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Arquitectura y Urbanismo

On-line version ISSN 1815-5898

au vol.36 no.2 La Habana Apr.-Aug. 2015

 

DEL REINO DE ESTE MUNDO

 

Tendencias actuales de la Arquitectura y el Urbanismo en América Latina. 1990–2014

 

Current Trends in Latin American Architecture and Urbanism, 1990–2014

 

 

Dra. Arq. Dania González Couret

Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría. Facultad de Arquitectura. La Habana, Cuba.

 

 


RESUMEN

La presente reseña constituye una reflexión personal de la autora sobre las tendencias observadas en la arquitectura y el urbanismo latinoamericanos durante las dos últimas décadas. Se parte de una caracterización de la unidad en la variedad del continente como factores condicionantes de su medio construido y de los dos tipos arquitectónicos predominantes. Luego se describe la situación actual de las ciudades en la región que son las más urbanizadas y violentas del planeta, a partir de lo cual se clasifican las principales tendencias de la arquitectura y el urbanismo contemporáneos, se caracterizan y se valoran, sobre la base de ejemplos en diversos países. El presente trabajo es un intento de ordenar, sistematizar e interpretar el fenómeno con vistas a facilitar el acceso a esta información dispersa y en ocasiones no publicada, fundamentalmente a los estudiantes de pregrado, pero también a los profesionales en general y al público interesado.

Palabras clave: arquitectura, urbanismo, América Latina, tendencias contemporáneas.


ABSTRACT

This review presents the author’s personal reflections on observed trends in Latin American architecture and urbanism, during the last two decades. It departs from a premise of unity in variety, observed across the continent as the primary factor which conditions its built environment and the two predominant types of architecture. Subsequently, it discusses the current situation of those Latin American cities which are the planet’s most urbanized and violent, with a view to defining, classifying and reflecting upon the principal trends in contemporary Latin American architecture and urbanism, exemplified through selected works from various countries. The paper intends to organize, systematize and interpret the aforementioned architectural and urban phenomena in order to facilitate access to this disperse and at times unpublished information, especially for undergraduate students, but also for professionals and the general public.

Key words: architecture, urbanism, Latin America, current trends.


 

 

“Si bien es lícito rescatar algunos factores constantes que expresan la especificidad de lo latinoamericano en términos ecológicos, sociales, económicos y culturales, al mismo tiempo están presentes contradicciones insalvables que desdibujan estas persistencias.”
Roberto Segre: América Latina. Fin de Milenio. Raíces y Perspectivas de su arquitectura. Editorial Arte y Literatura, La Habana, 1999, p. 13.

INTRODUCCIÓN

La presente reseña se corresponde con el contenido de una conferencia impartida en la Asignatura “Teoría e Historia de la Arquitectura y el Urbanismo en América Latina y Cuba” durante el curso 2013–2014, que recoge las reflexiones de la autora a partir de la observación de la producción arquitectónica y urbana durante el último cuarto de siglo en América Latina. No se trata de una investigación teórica o histórica (por lo cual, son escasas las referencias bibliográficas), sino de un intento de ordenar, sistematizar e interpretar el fenómeno sobre la base de la experiencia personal, con vistas a facilitar el acceso a esta información dispersa y en ocasiones no publicada, fundamentalmente a los estudiantes de pregrado, pero también a los profesionales en general y al público interesado.

Diversidad latinoamericana

Las condiciones físicas del contexto geográfico latinoamericano, principalmente la latitud, altitud y cercanía al mar u otras masas de agua, generan diversidad de clima, flora, fauna, relieve, topografía e hidrología, que influyen a su vez en la disponibilidad de recursos locales y las principales actividades económicas que se desarrollan (agricultura, minería, industria, pesca, comercio, entre otras). Así es posible identificar tres contextos geográficos bien diferenciados: la cordillera, la costa y la selva, que determinan la respuesta arquitectónica, manifestada históricamente en dos tipos básicos, coincidentes con la clasificación general propuesta por Deplaces en 2005 [1]: Construcción Sólida (figura 1) y Construcción en Trama o Filigrana. (Figura 2)

A esto se suma la diversidad étnica que determina las culturas, tradiciones y formas de vida, y que va desde las múltiples etnias aborígenes hasta los negros esclavos traídos de África, pasando por las oleadas de migración europea. Por otro lado, los diferentes niveles de desarrollo económico y social también matizan la diversidad americana. No obstante, la tradición colonial ibérica, el idioma y la dependencia económica con respecto a los países desarrollados, fundamentalmente Estados Unidos, constituyen aspectos comunes en el continente.

Problemas actuales en las ciudades de América Latina

América Latina es la región más urbanizada del mundo, donde el 80% de la población habita en ciudades, de las que provienen más de dos tercios de las riquezas de la región, pero a pesar de que se ha desacelerado el crecimiento urbano, se ha logrado reducir la proporción de personas viviendo en situación de pobreza y mejorar las condiciones de vida para la mayoría de sus habitantes, los modelos de crecimiento urbano promovidos hasta ahora son altamente insustentables y las ciudades de la región siguen siendo las más inequitativas del planeta, duales, divididas y segregadas, tanto social como espacialmente. [2]

Aunque ha bajado la proporción de población viviendo en tugurios en las dos últimas décadas y se han detenido las invasiones de tierra y las expulsiones forzadas a gran escala, las políticas de vivienda adoptadas no han dado respuesta a las necesidades de los sectores más pobres, los barrios precarios no se integran a las ciudades, y la oferta de servicios públicos no es equitativa.

Por otro lado, el número de vehículos individuales se ha más que duplicado en un período de diez años, de manera que muchas ciudades sufren de altos niveles de congestión. Además, las ciudades de la región son consideradas como las más peligrosas del planeta, por lo que la violencia constituye la principal preocupación de los ciudadanos, y es la población de menores ingresos la que más sufre las consecuencias. Así mismo, los fenómenos naturales y el cambio climático afectan más a los pobres, que son los que menos han contribuido a estos fenómenos.

A pesar de la desaceleración del crecimiento demográfico, las ciudades latinoamericanas se expanden a un ritmo dos o tres veces superior al incremento de población y emergen nuevas áreas urbanas de grandes dimensiones territoriales como regiones metropolitanas integradas por múltiples municipios, cuya gestión resulta muy compleja. Lo más frecuente es el crecimiento de urbanizaciones de baja calidad cuyos espacios de socialización son los dedicados al consumo y persiste una fuerte tendencia a la creación de condominios cerrados que generan un modelo anti-urbano. Por otra parte, el preconizado “derecho a la ciudad” [3] es realmente el derecho a la ciudad informal, desarrollada en el “proceso de producción social del hábitat” [4] por la vía de la autoconstrucción.

Principales tendencias de la arquitectura y el urbanismo en las dos últimas décadas

Entre las principales tendencias de la arquitectura y el urbanismo que han podido ser identificadas en América Latina durante las dos últimas décadas y que serán expuestas a continuación, se encuentran: soluciones alternativas para la vivienda social y el hábitat popular; propuestas para mejorar la movilidad urbana; recuperación y reciclaje de espacios públicos, así como de edificios de valor patrimonial, para funciones culturales; nuevos edificios emblemáticos, y una carrera por la altura como resultado de la especulación del suelo.

Alternativas para los estratos de menores recursos

Las principales soluciones desarrolladas para el hábitat popular se han encaminado hacia la búsqueda de tecnologías alternativas, la progresividad y la participación. En este sentido se pueden citar los trabajos de Fruto Vivas en Venezuela, la obra de Simón Vélez con el bambú en Colombia, y la continuidad de la tradición del ladrillo, que ha tenido entre sus principales exponentes al colombiano Rogelio Salmona.

La Comunidad Andalucía proyectada por Fernando Castillo Velazco en Santiago de Chile en 1992 (figura 3) constituye un ejemplo paradigmático de vivienda progresiva que combina el uso del ladrillo con elementos prefabricados de hormigón armado y estructuras metálicas para las galerías de circulación, cuyo valor se ha incrementado para sus habitantes después de su probada resistencia ante el terremoto que afectó esa ciudad en el año 2008. A su vez, el proyecto de Alejandro Aravena, ganador del Concurso “Elemental Chile” en 2003 constituye otra referencia obligada en materia de vivienda progresiva.

El mejoramiento habitacional participativo es otra práctica que se ha ido generalizando con ejemplos significativos en el Plan “Favela–Barrio” de Río de Janeiro y las recientes intervenciones de asentamientos informales en Medellín, donde no sólo el mejoramiento de los espacios públicos, sino de la movilidad y la conexión con el resto de la ciudad han constituido factores clave.

Reestructuración de la movilidad urbana

El sistema de estaciones y oficinas del Metro desarrollado en Caracas a inicios del período estudiado (1989), con la estructura con pórticos del Parque Vargas de Carlos Gómez de Llanera (Frente a Las Torres del Parque Central) y las esculturas de Víctor Varela [5], constituye un antecedente importante de los planes encaminados a reestructurar la movilidad urbana en las dos últimas décadas. El proyecto refleja la conciencia sobre la necesidad de recuperar el espacio público para el peatón (Figura 4), mediante el cierre del paso de vehículos por el centro tradicional, la peatonalización del eje comercial de Sabana Grande desde el Centro Simón Bolívar hasta el Parque del Este, y de la Avenida Bolívar.

El sistema de transporte rápido de superficie experimentado en Curitiva, se aplicó con el inicio del siglo en el “Transmilenio” de Bogotá (Figura 5) y luego se extendió a varias ciudades colombianas. En otras como Santiago de Chile que cuentan con un sistema de metro, el impacto no ha resultado tan favorable. Este sistema de transporte promueve además un proceso de regeneración del espacio público.

La reestructuración de la movilidad urbana demanda el desarrollo de infraestructuras, que incluyen edificios para nuevas terminales como la de Guayaquil (2007) y otras intermodales. A ese sistema intermodal comienzan a incorporarse los ciclos en la modalidad europea, que ya se aprecian en algunas ciudades como Buenos Aires.

Recuperación de centros históricos y espacios públicos en centros urbanos.

Rehabilitación urbana y arquitectónica

La inclusión en la Lista de Patrimonio Mundial de centros históricos de la región como Guanajuato, Ciudad México, Puebla, Quito, Cuenca, Ouro Preto, San Salvador de Bahía, Lima, La Paz, Cartagena de Indias, Guatemala, San Juan de Puerto Rico, ha impulsado su recuperación. Cuando antes de los años 80’s el valor de la ciudad tradicional no había sido aún reconocido, estos centros históricos fueron paulatinamente abandonados y ocupados por la población de menores recursos, lo cual aceleró su deterioro, generando informalidad y violencia. El inicio de los procesos de recuperación fue difícil y la justificación de “sanear” estas áreas para garantizar la seguridad ciudadana ha sido una buena razón para expulsar a los pobres del centro histórico con vistas a recuperar los recursos invertidos en su rehabilitación.

Una práctica común en estas intervenciones es hoy la peatonalización de calles y la asociación con funciones culturales y servicios de alto valor agregado. Pero estas tendencias no son exclusivas de los centros históricos, sino que también se aplican en nuevos distritos culturales desarrollados en barrios tradicionales, incluso, de origen popular como La Boca en Buenos Aires y Bella Vista en Santiago de Chile (Figura 6) que representan un gran atractivo turístico.

Sistema de espacios públicos y parques de ciudad vinculados a funciones culturales

Una expresión de la renovación que se produce hoy en las ciudades latinoamericanas son los parques de ciudad que recuperan y transforman el espacio público a gran escala con un diseño integral que incluye la vegetación, los pavimentos, el equipamiento, la presencia de agua y la escultura urbana, todo en función del peatón. En casos como la “Vía Balcón” del Parque Central de La Paz (Figura 7) se promueven recorridos con valores paisajísticos, y por suposición actúan como mirador de la ciudad, combinando además, actividades atractivas para diversos grupos sociales y etarios.

Otro tipo lo constituyen los parques temáticos como el Jardín Botánico de Medellín, con el Orquideograma de Felipe Mesa que recupera los módulos hexagonales tan usados en los años sesenta, pero esta vez mediante estructuras transparentes en trama o filigrana, conformadas por elementos lineales. También de Felipe Mesa y Federico Mesa es el “Parque de la Vida” en Medellín. Afortunadamente, muchos de los proyectos que se ejecutan son el resultado de trabajos premiados en concurso, lo cual contribuye a su calidad.

Las bibliotecas públicas han constituido un importante tema para estas realizaciones en Colombia, generalmente ubicadas en sitios desde donde se divisa el paisaje urbano y donde estos edificios pueden ser observados como esculturas e hitos de referencia obligada en la ciudad. Ubicados por lo general en una colina, estos conjuntos arquitectónicos se vinculan con espacios públicos exteriores abiertos a plazas con abundante presencia de verde. Como ejemplos se pueden citar los parque–biblioteca España y León de Greiff en Medellín, ambos de Giancarlo Mazzanti, clasificables dentro del tipo de “construcción sólida”, así como el Colegio Barrio Llanadas, en la misma ciudad.

Otra característica de estos parques es el diseño que estimula comportamientos inusuales, no convencionales en las personas, que puedan sentirse libres, a gusto y desinhibidas, lo cual incluso queda reflejado en su propio nombre. Tal es el caso del “Parque de los Pies Descalzos” de Ana Elvira Vélez, Giovanna Spera, Felipe Uribe, y el “Parque de los Deseos”, de UdB, ambos en Medellín (2010) para lo cual se han desarrollado estudios de los comportamientos de las personas en los espacios públicos y las posturas preferidas. [6]

Recuperación de bordes y frentes de agua

Este tipo de proyectos, que tampoco son exclusivos de la región latinoamericana, se generan en la carrera de las ciudades por ser competitivas y hacerse atractivas para inversiones de alto valor agregado, y cobraron auge como parte de las obras realizadas a escala global en saludo al nuevo milenio. Se trata entonces de recuperar para el uso público, recreativo, cultural y turístico aquellos frentes de agua antes usados con fines productivos y de servicio cuando la ciudad le dio la espalda, sobre todo, porque su valor utilitario se ha perdido con el desarrollo de nuevas tecnologías. Están por tanto, con frecuencia asociados a la recuperación y re funcionalización del patrimonio industrial.

Un caso significativo es Puerto Maderos en Buenos Aires (Figura 8) que reúne proyectos de arquitectos emblemáticos como César Pelli y Santiago Calatraba, y genera un bosque protegido con los residuos de la obra, que priva de la vista directa del frente de agua a la Costanera Sur proyectada por Forestier en 1924. Los antiguos edificios de almacenes del puerto, rehabilitados, se combinan con nuevas torres, cuya proliferación va más allá de lo previsto en el proyecto original.

Otros ejemplos a mencionar son el Plan Urbano del Puerto Norte de Rosario, de Manteola, Sánchez Gómez, Santos, Solsona, Sallaberry; el de Ciudad Ribera, Puerto Norte, del Estudio Arquitectos Gerardo Caballero; el proyecto del Malecón 2000 al borde del Río Guayas, y el Puerto Santa Ana, al pie del cerro (2007), ambos en la ciudad de Guayaquil, así como el Puerto de Río de Janeiro, que está siendo refuncionalizado. La recuperación de los frentes de agua también se produce a menor escala, como es el caso del Río Sinú en la ciudad de Montería, donde predomina el verde que coexiste armónicamente con el diseño integral del espacio. (Figura 9)

Rehabilitación, re funcionalización y ampliación de edificios para usos comerciales y culturales.

Asociado al sistema de espacios públicos y al rescate de frentes de agua para hacer las ciudades más atractivas y competitivas, se produce también la rehabilitación y re funcionalización de antiguos edificios con valores patrimoniales que ya dejaron de cumplir su función social inicial. Tal es el caso del patrimonio industrial, cuyos edificios han quedado obsoletos como consecuencia del desarrollo tecnológico. Como ejemplo de esta tendencia se pueden referir la re funcionalización del antiguo mercado sur de la ciudad de Guayaquil, asociado al proyecto del Malecón 2000; la nueva Pinacoteca de Sao Paulo, de Pablo Méndez Da Rocha (1993–1997), y el Museo de Arquitectura de Buenos Aires (Figura 10), ubicado en la antigua torre del tanque de agua de la estación de trenes de Retiro.

El Centro Cultural “La Moneda” en Santiago de Chile (figura 11), se desarrolla debajo de la plaza que se encuentra frente al Palacio de la Moneda, cuyo nuevo tratamiento de pavimento permite la iluminación cenital del espacio interior del museo ubicado debajo, y combina fuentes de agua con rampas de acceso, elemento arquitectónico que constituye un recurso de diseño muy socorrido en la arquitectura contemporánea, no sólo para facilitar la accesibilidad, sino para generar el “paseo arquitectónico” con perspectivas y percepciones cambiantes del espacio.

También en la ciudad de Santiago de Chile, la rehabilitación del Centro Cultural “Gabriela Mistral” (Figura 12) constituye un buen ejemplo de reciclaje de un edificio contemporáneo. Este conjunto fue ejecutado por el Gobierno de la Unidad Popular a inicios de los años 70’s, en un estilo brutalista tardío, que combinaba las estructuras texturadas de hormigón armado a vista con una estereocelosía que favorecía la transparencia en un espacio de varios puntales de altura. A partir de 1973 la dictadura lo utilizó como instalación militar, y recientemente ha sido recuperado para su función inicial, mediante un proyecto que mantiene los valores espaciales originales de la obra y añade como elemento contemporáneo una “piel” de láminas metálicas perforadas que cubre la estereocelosía y delimita algunos espacios.

Otra tendencia dentro de este campo es la ampliación de edificios históricos mediante adiciones contemporáneas que deben integrarse de forma armónica. Un buen ejemplo es el Museo de Arte Contemporáneo de Río de Janeiro en 2013 (figura 13), donde el nuevo edificio, de apariencia ligera, se conecta con la preexistencia ecléctica, mediante una losa ondulada que se posa sobre las azoteas de ambos edificios, generando un mirador hacia el puerto.

La nueva Biblioteca y Escuela de Diseño de El Comendador proyectada por Sebastián Irarrázaval para la Universidad Católica de Chile (2010 – 2011) (Figura 14) queda soterrada al fondo del antiguo edificio donado para la Facultad de Arquitectura y en su cubierta se desarrolla la plaza conocida como “patio de madera” por su terminación en listones de este material, mientras que el nuevo edificio que queda apartado, constituye casi un cubo perfecto, perforado y revestido por paneles metálicos de color cobrizo.

La Plaza de comidas de la Ciudad del Saber en la zona revertida del Canal de Panamá (figura 15) se precia de ser el primer edificio certificado LEED1 GOLD en el país. Éste se ubica en el patio interior de uno moderno pre existente, donde el alto puntal, los cierres en trama permeables al viento y la luz pero protectores del sol, la presencia de agua y los ventiladores de techo se combinan para propiciar un ambiente térmico apropiado, poco usual en ese país donde la totalidad de los edificios funcionan con climatización artificial a bajas temperaturas. Todo esto se complementa con el sistema de manejo de los residuales sólidos, que constituye un aspecto esencial en el logro de la certificación.

Nuevos edificios emblemáticos

Se trata en este caso de nuevos edificios, generalmente también para funciones culturales, que adquieren un valor simbólico a escala de la ciudad o de su entorno, y se convierten, por su forma, en hitos de referencia obligada. Tal es el caso del Memorial de América Latina en Sao Paulo (1989), el Museo de Arte Contemporáneo en Niteroi, Río de Janeiro (1996), o el Nuevo Museo de Arte del Paraná en Curitiva (2002), todos proyectados por Oscar Niemeyer, con geometrías curvas y galerías o rampas de acceso, que permiten mirar hacia el contexto y a la vez, ser vistos.

Entre otros edificios culturales compuestos a partir de la articulación de cuerpos sólidos simples y vinculados al paisaje mediante plazas y espacios públicos, se encuentran en Centro Cultural Biblioteca Julio Mario Santo Domingo, y la Biblioteca Auditorio Universidad Jorge Tadeo Lozano, ambos de Daniel Bermúdez en Bogotá. También en esta tendencia se inscriben la Biblioteca Temática EPM con dos volúmenes articulados y un plano que permite la contemplación del entorno, y el Colegio Público La Independencia, cuyos edificios se levantan saliendo de la colina para mirar a la ciudad que a la vez los observa, ambas obras de Juan Felipe Uribe de Bedout en Medellín. El mismo arquitecto junto a Mauricio Gaviria y Hector Mejia Velez proyectó el Cenizario de Medellín que obtuvo Premio en la Bienal Colombiana de Arquitectura del año 2000. En este caso se acentúa el volumen texturado y ranurado, y el diseño manejo de la luz resulta decisivo en la “atmósfera” interior.

Volúmenes similares a los del Colegio Público la Independencia de Medellín, como serpientes que se levantan y articulan, se aprecian en el proyecto de José Cruz Ovalle para la Universidad Adolfo Ibáñez en Viña del Mar (2008–2009).

En el Campus San Joaquín de la Universidad Católica de Chile pueden apreciarse varios edificios proyectados por Alejandro Aravena, incluso antes del Concurso Elemental Chile. El centro de tecnología digital, de 2005 (figura 16), está constituido por dos torres deconstruidas, fragmentadas en la parte superior y revestidas por una doble piel de vidrio que lejos de funcionar como se pensaba para provocar la ventilación convectiva hacia los planos superiores, constituye un invernadero que calienta excesivamente el edificio bajo el sol del verano santiaguino. Estas torres de estructura exterior de vidrio y metal contrastan con un basamento terminado en tablones de madera rústica. El último edificio en construcción del propio arquitecto consiste en un volumen prismático de hormigón armado perforado y con algunas variaciones, proyectado para el Centro de Innovación Tecnológica.

Otro importante hito urbano lo constituye en la zona de Armador en la Ciudad de Panamá el Museo de la Biodiversidad, proyectado por Fran Gheri (figura 17) a partir de una estructura volumétrica sólida de hormigón armado sobre la que se posa otra metálica en trama con techos ligeros deconstruidos, en una explosión de colorido.

Algunos como el Edificio del DUOC de Sabbagh Arquitectos en Santiago de Chile resultan emblemáticos en la ciudad también por su altura con respecto al contexto que los rodea, además de su forma. En este caso se trata de un prisma con una piel semitransparente que permite apreciar la trama estructural interior, al cual se le han sustraído partes, dando como resultado un volumen irregular.

Precisamente, uno de los fenómenos que se está generando es una “carrera por la altura”, motivada entre otras razones por la especulación del suelo y la “burbuja inmobiliaria”, como puede apreciarse en Punta Pacífica, Punta Paitilla y la Cinta Costera al sur de la ciudad de Panamá (figura 18). También en Medellín han comenzado a aparecer edificios altos y esbeltos en lotes medianeros ubicados en contextos tradicionalmente de baja altura. El caso más significativo de esta tendencia lo constituye la torre del Costanera Center, proyectado por César Pelli en Santiago de Chile (2013) (figura 19), que se precia de ser el edificio más alto en Suramérica.

Pieles verdes y en trama

Las construcciones en trama o filigrana que constituyen una importante esencia de la arquitectura tradicional latinoamericana están cobrando un creciente auge bajo la influencia de los principios de la arquitectura verde o sustentable a nivel global. En este sentido, el edificio Consorcio Vida de Enrique Browne y Borja Huidobro (figura 20), constituye un pionero en Santiago de Chile (1990–1993), con su diseño escalonado y su doble piel verde.

También en la ciudad de Santiago de Chile, otro ejemplo reciente es la Biblioteca Nicanor Parra de la Universidad Diego Portales de Mathias Klotz (2011) (figura 21), donde las jardineras ubicadas en los aleros permiten que la vegetación trepe por los cables situados delante de los cierres de vidrio para garantizar su protección solar. A este edificio se accede por una rampa y el volumen se abre a un atrio interior, en el cual se repite de un lado el esquema de la piel verde y del otro, una en forma de trama metálica perforada. Un rasgo distintivo de este edificio es su transparencia, que se da no sólo en los cierres verticales, sino en los horizontales (entrepisos y cubiertas), permeables a la luz, tan importante en este tipo de edificios, y también, a las visuales.

Los cierres en forma de trama o filigrana son hoy muy frecuentes en edificios de función cultural, que retoman principios de composición originales de la arquitectura moderna racionalista, pero con texturas contemporáneas. Tal es el caso del Colegio Santo Domingo Savio-Santo Domingo Derka, deCarlos Pardo Botero, Nicolás Vélez y Mauricio Zuluaga en Medellín, que resultó premiado en la Bienal Colombiana de Arquitectura en 2010; el Colegio Los Nogales y la Cámara de Comercio sede Chapinero, ambos de Daniel Bonilla en Bogotá.

La obra del arquitecto colombiano Giancarlo Mazzanti constituye un buen exponente de esta tendencia. En el Jardín social Porvenir en Bogotá (2007–2009), el conjunto de aulas queda delimitada por una galería perimetral cuyo cierre consiste en una trama de elementos lineales en posición casi vertical pero no paralelos. En la Institución educativa Floor de Campo, proyectada con Felipe Mesa (2009–2010) y premiada en la Bienal Colombiana de Arquitectura de 2012, las aulas conforman un patio interior de forma triangular y se articulan por galerías y rampas, también cerradas por una trama de elementos ya no predominantemente verticales, compuestos por paneles modulares prefabricados de hormigón armado, cuya textura recuerda al “Nido de Pájaros” de Herzog and De Meuron.

Por último, los Escenarios deportivos para los Juegos Suramericanos, proyectados por los mismos arquitectos (2008–2010), quedan cubiertos por cintas con diferentes perfiles, que favorecen la iluminación cenital interior que penetra a través de los desniveles entre las diversas secciones. Los cierres verticales de los vestíbulos y espacios de circulación resultan permeables mediante una textura verde fina simulando una trama vegetal.

En la rehabilitación del Mercado Tirso de Molina proyectado por Iglesias Prat Arquitectos en Santiago de Chile, la filigrana permeable de los cierres verticales se traslada también a la cubierta en forma de pirámides invertidas.

La experiencia de Curitiva

Este recuento concluye con la experiencia de Curitiva en Brasil, que integra algunas de las tendencias mencionadas, erigiéndose en modelo de ciudad del futuro a partir de un enfoque integral de la sustentabilidad urbana apoyado en la gestión gubernamental.

Curitiva promovió el sistema de transporte rápido de superficie como alternativa más económica que el metro o tren subterráneo, que fue posteriormente asumido por otras ciudades latinoamericanas. La ciudad integra un sistema de parques y áreas verdes; el centro histórico y otros edificios y sitios de valor patrimonial fueron rehabilitados, y su imagen renovada con la inclusión de la Calle de las Flores, que fue la primera calle peatonal del Brasil en 1971, edificios contemporáneos, y ferias de artesanía como espacios dinamizadores para fomentar las industrias creativas.

Nuevos centros culturales como el Teatro de la Ópera de Arame, de Domingos Bongestabs en el Parque das Pedreiras (1992) y la Universidad Libre del Medio Ambiente (1992), del mismo arquitecto, integran el patrimonio construido con el medio natural. La ciudad también se ha preocupado por el aprovechamiento del suelo urbano en su carácter de recurso prácticamente no renovable. Así, junto a la presencia del verde, se densifica el centro urbano con la presencia de edificios altos, siguiendo el principio de que la ciudad sustentable ha de ser compacta.

Resumen a modo de conclusiones

El proceso de urbanización que se ha producido en las ciudades de América Latina ha incrementado la pobreza y la exclusión, y por tanto, la fragmentación de las ciudades, que son hoy mayoritariamente informales, con grandes problemas de congestión del tráfico urbano, violencia y vulnerabilidad.

Ante ese panorama y como expresión de la unidad en la variadad latinoamericana, es posible identificar una intención de hacer estas ciudades más atractivas para las inversiones de capital, mediante operaciones inmobiliarias, que para resultar rentables deben extraer posteriormente las plusvalías del suelo urbano, con lo cual se continúa alimentando la segregación.

Como manifestaciones de estas operaciones se encuentran el rescate de los centros históricos; la intervención en los espacios públicos a gran escala, para otorgarles un carácter simbólico; la peatonalización del espacio público; el reordenamiento del tráfico urbano, otorgando prioridad al transporte público; el aprovechamiento del suelo urbano mediante el aumento de las densidades y alturas; el desarrollo de nuevos centros urbanos con carácter predominante de centros de negocio; la recuperación de los frentes de agua, y el reciclaje de edificios para funciones comerciales y/o culturales.

Ejemplos positivos constituyen las políticas gubernamentales dirigidas al mejoramiento del espacio público en barrios y asentamientos precarios así como de su conexión con el resto de la ciudad. También resultan encomiables las políticas encaminadas al incremento de la sustentabilidad urbana.

A escala arquitectónica se aprecia una tendencia hacia la producción de edificios culturales simbólicos que constituyen referentes a escala urbana, tanto por su forma como por su localización y altura. De manera general, dos tendencias formales se desarrollan en paralelo, como continuidad de la tradición. Por un lado el empleo de cierres y dobles pieles tramas en filigranas a partir de elementos lineales, láminas metálicas perforadas, o vegetación. Por otro, el empleo de volúmenes sólidos simples, articulados e intersectados, que se destacan en el paisaje.

Notas

1 Método de evaluación de la sustentabilidad “Leadership in Energy and Environmental Design”.

 

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. DEPLAZES, Andrea. Constructing Architecture. Materials, Processes, Structures Handbook. Basel: Birkhaüser Publisherfar Architecture, 2005. p.15.

2. ONU-HÁBITAT: Estado de las ciudades de América Latina y El Caribe 2012. Rumbo a una nueva transición urbana. Nairobi: ONU-HÁBITAT, 2012.

3. RED HABITAT. Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad, Primer Concurso de Ensayos sobre el Derecho a la Ciudad. La Paz: RED HABITAT, 2009. pp. 127 - 136.

4. RED HABITAT. Por el Derecho Humano a la Vivienda. La Paz: RED HABITAT, 2008.

5. SEGRE, Roberto: América Latina. Fin de Milenio. Raíces y perspectivas de su Arquitectura. La Habana: Editorial Arte y Literatura, 1999.

6. SALAZAR TRUJILLO, Jorge Hernán. Uso y apropiación de los espacios públicos. Medellín: Universidad Nacional de Colombia, 2010.

 

 

Recibido: 15 de julio de 2014.
Aprobado: 26 de diciembre de 2014.

 

 

Dania González Couret. Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría. Facultad de Arquitectura. La Habana, Cuba. Correo electrónico: dania@arquitectura.cujae.edu.cu

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