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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La medicina basada en la evidencia científica actual puede ayudar como metodología a la medicina natural y tradicional]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto de Neurología y Neurocirugía  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <div align="right">       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> <b>CARTA AL      EDITOR</b></font></p>       <p>&nbsp; </p> </div>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="4"><b>La medicina    basada en la evidencia cient&iacute;fica actual puede ayudar como metodolog&iacute;a    a la medicina natural y tradicional</b></font>     <P>&nbsp;     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>Current scientific    evidence-based medicine as a metholology may support the traditional herb medicine    </b> </font>     <P>&nbsp;     <P align="right">&nbsp;     <P align="left">&nbsp;  <hr size="1" noshade>     <P align="left">&nbsp;      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;      <p align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><i>No    hay manera de saber cu&aacute;ndo est&aacute;n completas nuestras observaciones    acerca de los sucesos complejos de la naturaleza. Como bien lo se&ntilde;al&oacute;    Karl Popper, nuestro conocimiento es finito, pero nuestra ignorancia es infinita.    En la medicina, nunca podemos estar seguros de las consecuencias de nuestras    intervenciones; tan solo podemos reducir el margen de incertidumbre. Esta confesi&oacute;n    no es tan pesimista como suena: las afirmaciones que resisten un escrutinio    intenso y repetido a menudo resultan muy fiables. Tales &quot;verdades funcionales    son los elementos con los que se construyen las estructuras razonablemente s&oacute;lidas    en las que se apoyan nuestras acciones diarias a la cabecera del paciente&quot;.</i></font>      <p align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">W<font size="1">ILLIAM    <font size="2">A.</font> <font size="2">S</font>ILVERMAN.</font>    <br>   Where's the evidence? 1998.<sup>1</sup></font>      <P>&nbsp;     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Profesor Francisco    Rojas Ochoa </b></font>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Editor de la Revista    Cubana de Salud P&uacute;blica</font>     <P>&nbsp;     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Estimado Profesor:    </font>      <P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Es bien sabido    que se requiere de un largo per&iacute;odo de aprendizaje para la toma de atinadas    decisiones t&eacute;cnicas en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica actual. Algunos    autores,<SUP>2</SUP> han establecido cuatro modos de ayudar &quot;m&eacute;dicamente&quot;    a los seres humanos con enfermedades: 1. <I>El espont&aacute;neo</I>, que se    realiza como una ayuda sin mayor reflexi&oacute;n, de forma instintiva e humanitaria;    2. <I>El rutinario</I>, que apelar&iacute;a a una determinada forma de actuar    o hacer las cosas solo porque tradicionalmente se ha hecho as&iacute;, sin m&aacute;s    an&aacute;lisis; 3. <I>El m&aacute;gico</I>, que recurrir&iacute;a a saberes    ocultos solo en manos de iniciados, y 4. <I>El t&eacute;cnico</I>, que supondr&iacute;a    hacer las cosas racionalmente. Desde hace siglos, y cada vez m&aacute;s, la    medicina cl&iacute;nica adopta la orientaci&oacute;n t&eacute;cnica como la    m&aacute;s adecuada para desarrollar mejor su funci&oacute;n adapt&aacute;ndose    a las circunstancias cient&iacute;ficas de su tiempo. Es decir, intentar hacer    las cosas racionalmente es el principal objetivo de la medicina moderna. Seg&uacute;n    el epistem&oacute;logo <I>Mario Bunge,</I><SUP>3</SUP> &quot;una acci&oacute;n    es racional si es m&aacute;ximamente adecuada para lograr el objetivo determinado,    y el objetivo y las v&iacute;as de acci&oacute;n han sido decididas usando el    mejor conocimiento disponible&quot;. Ello implica, por tanto, hacer una evaluaci&oacute;n    cr&iacute;tica del conocimiento cient&iacute;fico y cl&iacute;nico existente,    tanto diagn&oacute;stico como pron&oacute;stico o terap&eacute;utico. La medicina    basada en la evidencia representa uno de los pasos m&aacute;s maduros y estructurados,    desde un punto de vista conceptual y pr&aacute;ctico, en esa direcci&oacute;n,    la esencia de este movimiento y de su evoluci&oacute;n ha sido esencialmente    la misma: <I>c&oacute;mo conseguir la aplicaci&oacute;n del m&eacute;todo cient&iacute;fico    a la pr&aacute;ctica de la medicina.</I><SUP>4 </SUP> </font>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Apreciando la <I>medicina    occidental</I> como un <I>continuo</I> desde la &eacute;poca hipocr&aacute;tica    hasta la actualidad, se identifican numerosos documentos deontol&oacute;gicos    que demuestran la importancia que siempre se ha dado a la calidad moral de los    m&eacute;dicos. Se espera de ellos que en su labor habitual incorporen no solo    acciones operativas y conocimientos cient&iacute;ficos, sino tambi&eacute;n,    valores humanos. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por ello se puede    decir que la actividad m&eacute;dica tiene dos componentes inseparables, <I>el    t&eacute;cnico</I>, referente a los hechos, y <I>el &eacute;tico</I>, referente    a los valores. Solo ser&aacute; de calidad aquella pr&aacute;ctica cl&iacute;nica    que consiga aunar excelencia t&eacute;cnica y conducta &eacute;tica. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Sin embargo, en    las circunstancias actuales, la medicina no convencional o alternativa, mal    llamada en Cuba &quot;medicina natural y tradicional&quot; (MNT), se enfrenta    a la demanda de cumplir tanto con una como con otra exigencia. Est&aacute; obligada    por ambas a <I>demostrar cient&iacute;ficamente la validez de las t&eacute;cnicas    empleadas por ella en las condiciones que exige la medicina moderna para determinar    su veracidad</I>. </font>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Resulta, como m&iacute;nimo,    sumamente preocupante para los cient&iacute;ficos cubanos que se publiquen art&iacute;culos    como el de la MSc. <I>Mayra Noelia River&oacute;n Garrote,</I><SUP>5</SUP> donde    se hacen afirmaciones que a nuestro juicio son desacertadas, sensacionalistas    y acusatorias. Sin el debido comedimiento ni la correspondiente fundamentaci&oacute;n,    en &eacute;l se emprende contra la metodolog&iacute;a de la medicina occidental    (ortodoxa, oficial) sin reparar en los propios errores intr&iacute;nsecos y    ocasionalmente devastadores de la medicina no convencional o alternativa o MNT.    Siendo as&iacute;, la cuesti&oacute;n merece un an&aacute;lisis pausado. </font>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La pretensi&oacute;n    de legitimar la homeopat&iacute;a -rama o vertiente de la MNT- entremezclando    t&eacute;rminos como antig&uuml;edad y eficiencia, es el primer elemento para    la disensi&oacute;n, puesto que haber sido empleada por decenios no ofrece garant&iacute;a    alguna de que sea eficaz. Baste recordar un ejemplo: en 1956 la recomendaci&oacute;n    de poner a los lactantes a dormir boca abajo (pr&aacute;ctica ampliamente extendida    en Cuba) gan&oacute; impulso en EE. UU. despu&eacute;s de publicarse el libro    &quot;El primer a&ntilde;o del beb&eacute;&quot;, del doctor <I>Spock.</I> Una    d&eacute;cada despu&eacute;s, una recomendaci&oacute;n similar en Europa y Australia,    fue seguida por un aumento dr&aacute;stico en la incidencia del s&iacute;ndrome    de muerte s&uacute;bita del lactante, en proporci&oacute;n a los beb&eacute;s    a los que se pon&iacute;an a dormir boca abajo. Si se hubiera revisado sistem&aacute;ticamente    la informaci&oacute;n en 1970, se habr&iacute;a descubierto que el riesgo de    muerte s&uacute;bita del lactante se triplicaba entre los beb&eacute;s que dorm&iacute;an    boca abajo en comparaci&oacute;n con cualquier otra posici&oacute;n. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">No fue hasta principios    de los noventa, despu&eacute;s de que la incidencia de muerte s&uacute;bita    del lactante descendiera en cerca de 70 % en aquellas regiones donde los investigadores    hab&iacute;an dado marcha atr&aacute;s a la recomendaci&oacute;n anterior, que    se lanzaron campa&ntilde;as nacionales con el lema &quot;a dormir boca arriba&quot;.    En el Reino Unido, esto ocurri&oacute; 21 a&ntilde;os despu&eacute;s de contar    con los primeros datos cient&iacute;ficos claros del da&ntilde;o, y a un costo    de cuando menos 11 000 muertes prevenibles de lactantes. En Estados Unidos,    donde dormir boca abajo fue com&uacute;n durante mucho m&aacute;s tiempo, la    mortalidad fue considerablemente mayor. Queda a la vista que las recomendaciones    basadas en una teor&iacute;a no verificada pueden ser letales.<SUP>6</SUP></font>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El escepticismo    que despierta el m&eacute;todo homeop&aacute;tico en los medios acad&eacute;micos    y cient&iacute;ficos se debe, cuando menos en parte, a la incapacidad de esta    disciplina para formular y fundamentar cient&iacute;ficamente un mecanismo,    al menos uno racional, capaz de explicar por qu&eacute; los productos diluidos    a m&aacute;s de 10 elevado a la 60, lo que rebasa con mucho el n&uacute;mero    de <I>Avogadro,</I> pueden desencadenar efectos biol&oacute;gicos.<SUP>4</SUP>    La aseveraci&oacute;n seg&uacute;n la cual el agua puede memorizar v&iacute;nculos    ya desaparecidos con un principio activo, lo que explicar&iacute;a la supuesta    eficacia de la homeopat&iacute;a, a la luz de que las diluciones extremas no    contienen mol&eacute;culas activas, es altamente improbable que se demuestre    jam&aacute;s. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Puesto que sus    resultados -de por s&iacute; endebles y altamente controvertidos- se basan en    mecanismos que no pueden explicarse por m&eacute;todos racionales, esta modalidad    de MNT dista de resultar convincente. Una buena parte de los estudios sobre    la MNT han tenido como deficiencias graves el hecho de no incluir controles    apropiados, padecer sesgos (errores sistem&aacute;ticos), basarse en muestras    de peque&ntilde;o tama&ntilde;o, depender de &iacute;ndices de eficacia muy    subjetivos y no validados (como la experiencia del investigador), y practicar    pruebas estad&iacute;sticas inapropiadas. De esta manera, incluso los mejores    ensayos y las revisiones comentadas en el art&iacute;culo, han sido o pueden    ser objeto de cr&iacute;tica por la metodolog&iacute;a que usaron, tantos los    for&aacute;neos como los suyos propios autocitados. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por otra parte,    que el mercado homeop&aacute;tico est&eacute; creciendo dr&aacute;sticamente,    tampoco demuestra directamente su eficacia, ni su conveniencia; solo aporta    informaci&oacute;n respecto al mal estado de la salud en los EE. UU., actualmente    en crisis, precisamente por su tendencia mercantilista; y si se desglosara este    incremento, se notar&iacute;a que tal crecimiento se produce en el sector privado,    en muchos casos motivado por las ganancias, m&aacute;s que por las cualidades    del m&eacute;todo en s&iacute; mismo. Obviamente, vender agua (por mucho que    se agite o &quot;sucusione&quot;) a precios muchas veces enormes, es altamente    redituable.</font>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En mi opini&oacute;n,    la mal llamada MNT tiene como su principal base, con frecuencia, el desencanto    frente a la medicina &quot;oficial&quot;, a pesar de sus muchos &eacute;xitos.    Esta no puede curar, ciertamente todas las entidades que originan dolencias    al ser humano, ni est&aacute; a salvo de peligros derivados de los efectos yatrog&eacute;nicos,    as&iacute; como tampoco puede evitar ni la muerte ni la infelicidad. Sin embargo,    esto no justifica la esperanza que algunos pacientes afectos de enfermedades    graves, particularmente en las de tipo cancer&iacute;geno, apelen a recursos    infundamentados. Al verse carentes de soluciones inmediatas, muchas veces acuden    a soluciones absurdas y depositan sus expectativas en cualquier otra variante    alternativa, como ocurre con algunas de la MNT. </font>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Todo lo antes expuesto    trae a colaci&oacute;n al efecto placebo, a&uacute;n insuficientemente conocido    desde el punto de vista biol&oacute;gico y que es uno de los factores que interviene    en los beneficios de la medicina no convencional. </font>     <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Aunque no pocas    variantes de la MNT carecen de explicaciones coherentes y de respaldo emp&iacute;rico    cre&iacute;ble acerca de su inocuidad y eficacia, siguen us&aacute;ndose con    gran frecuencia, incluyendo algunos procedimientos que fueron probados exhaustivamente    y que resultaron ineficaces. Los cultores de tales procedimientos no poseen    la vocaci&oacute;n autocr&iacute;tica inherente a la ciencia. Por ejemplo, a    pesar de que los estudios iniciales del renombrado bioqu&iacute;mico <I>Linus    Pauling</I> arrojaron que la vitamina C era la cura del resfriado com&uacute;n,    estos fueron criticados en innumerables estudios de gran calidad, donde no se    demostr&oacute; efecto cl&iacute;nicamente importante de la vitamina para evitar    o combatir resfriados v&iacute;ricos.<SUP>7</SUP> La ingesti&oacute;n de dis&iacute;miles    cantidades adicionales de vitamina C sigue siendo una prescripci&oacute;n com&uacute;n    ante los s&iacute;ntomas iniciales del llamado popularmente &quot;catarro&quot;    en Cuba y el resto del mundo. Y aunque para muchos individuos esta pr&aacute;ctica    constituye solo un derroche monetario que no es perjudicial para la salud, lo    cierto es que la vitamina C puede causar perjuicios en personas con sobrecarga    de hierro (por hemocromatosis o por necesidad de transfusiones a largo plazo),    pues genera radicales libres en condiciones de exceso de hierro, o dis&iacute;miles    alteraciones en las personas con enfermedades renales cr&oacute;nicas. </font>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Otro basti&oacute;n    de la MNT, la llamada fitoterapia (es decir, el uso terap&eacute;utico de plantas)    tiene una evidente base cient&iacute;fica, y no es ni remotamente exclusiva    de la MNT como se aboga, ya que numerosos e importantes medicamentos se han    obtenido a partir de plantas. Lo no convencional en este terreno de la fitoterapia    ser&iacute;a, por un lado, desechar los f&aacute;rmacos sint&eacute;ticos (que    por dem&aacute;s, ayudan a preservar la naturaleza) y, por otro, presuponer    la eficacia e inocuidad de algunas plantas cuando estas no se han demostrado.    Esto &uacute;ltimo cobra inmensa importancia pues suele creerse que un producto    es necesariamente inocuo, solo por el mero hecho de ser natural. Baste citar    el ejemplo de los gluc&oacute;sidos cardiacos, que se han utilizado durante    much&iacute;simos a&ntilde;os como f&aacute;rmacos terap&eacute;uticos entre    otros, para la insuficiencia cardiaca congestiva. Los compuestos que contienen    en com&uacute;n esos medicamentos se encuentran en muchas plantas y en varias    especies de sapos y, por lo general, act&uacute;an como venenos o toxinas que    sirven como protecci&oacute;n contra depredadores. La eficacia terap&eacute;utica    y las toxicidades de las hojas de la planta digital (dedalera) com&uacute;n,    <I>Digitalis</I> <I>purp&uacute;rea</I>, descrita inicialmente por <I>William    Withering</I> en 1785, as&iacute; como otros gluc&oacute;sidos importantes en    cl&iacute;nica, se derivan de las hojas de <I>Digitalis lanata</I>, de la cual    provienen la digitoxina y la digoxina.<SUP>8</SUP> Estos compuestos naturales,    o los f&aacute;rmacos derivados de ellos, de ser utilizados sin una correcta    prescripci&oacute;n, ocasionar&iacute;an graves alteraciones, lo que deja al    descubierto que no todo lo natural es inofensivo para el ser humano. &#191;Podr&iacute;a    entonces alg&uacute;n m&eacute;dico con pericia, recomendar o prescribir una    planta, cocimiento, infusi&oacute;n o cualquier otro producto natural basado    solo en que por serlo resultar&aacute; eficaz e inocuo? </font>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Sobre la base de    los conocimientos actuales, la prescripci&oacute;n medicamentosa, seg&uacute;n    recomienda la OMS, forma parte de un <I>acto l&oacute;gico deductivo</I> basado    en la informaci&oacute;n global y objetiva, y bajo ning&uacute;n concepto debe    ser un acto reflejo.<SUP>9</SUP> Debe realizarse una terap&eacute;utica razonada,    sobre la base del conocimiento de la farmacocin&eacute;tica y la farmacodinamia    de los medicamentos disponibles, y fundamentalmente atendiendo a su eficacia,    seguridad, conveniencia, y costo. </font>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> No se trata de    declarar una cruzada contra la MNT, sino de preservarla trabajando sobre los    principios de la &eacute;tica con los pacientes. Puesto que la pr&aacute;ctica    de la MNT no est&aacute; exenta de da&ntilde;os a la salud humana, algunos son    debidos a los efectos yatrog&eacute;nicos, como por ejemplo, la transmisi&oacute;n    de la hepatitis v&iacute;rica mediante las agujas de la acupuntura. Pero mucho    m&aacute;s peligrosos pueden ser el retraso del diagn&oacute;stico y la omisi&oacute;n    de una terapia adecuada en algunas enfermedades. Con todo, el perjuicio m&aacute;s    grande, y &eacute;ticamente inaceptable, es la creaci&oacute;n de falsas expectativas,    acompa&ntilde;adas desgraciadamente, no rara vez, de un aut&eacute;ntico fraude,    del que debe cuidarse la comunidad cient&iacute;fica cubana. </font>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Recomendamos vigorosamente    a todos aquellos vinculados con la MNT, a profundizar en la metodolog&iacute;a    de la investigaci&oacute;n, para lograr investigaciones con resultados s&oacute;lidos    ante la comunidad m&eacute;dica actual, as&iacute; como cada m&eacute;dico de    estos tiempos ha de acogerse a la metodolog&iacute;a de la medicina basada en    evidencias, definida como el uso consciente, expl&iacute;cito y juicioso de    la mejor evidencia disponible en la toma de decisiones sobre la atenci&oacute;n    a los pacientes considerados en su individualidad. Ha de conseguirse la integraci&oacute;n    de las mejores pruebas cient&iacute;ficas disponibles (procedentes de la investigaci&oacute;n    cl&iacute;nica centrada en los pacientes) con la experiencia cl&iacute;nica    individual y los valores del paciente (sus preferencias, opiniones y expectativas)    para llegar a una decisi&oacute;n cl&iacute;nica acertada. Debemos defender    el reconocimiento y respeto a la jerarqu&iacute;a de la evidencia y el rol incompleto    de la evidencia como gu&iacute;a para las decisiones cl&iacute;nicas, que son    los dos principios fundamentales de la medicina basada en evidencia. </font>      <P align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Cordialmente    </font>     <P align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">D<font size="1">R</font>.<I>    </I>J<font size="1">OS&Eacute;</font> A<font size="1">LBERTO</font> G<font size="1">ONZ&Aacute;LEZ</font>    C<font size="1">&Aacute;CERES</font> </font>      <P align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">    Instituto de Neurolog&iacute;a y Neurocirug&iacute;a. La Habana, Cuba.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </font><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Direcci&oacute;n    electr&oacute;nica: <u><font color="#0000ff"><a href="mailto:josealbertogc@infomed.sld.cu">josealbertogc@infomed.sld.cu</a></font></u></font>     <P align="right">&nbsp;      <P>      <P>      <P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><B><font size="3">REFERENCIAS    BIBLIOGR&Aacute;FICAS</font></B> </font>      <!-- ref --><P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">1. Silverman WA.    Where's the evidence? Oxford: Oxford University Press; 1998.     </font>     <!-- ref --><P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">2. Cabello L, Bonfill    X, Pozo F. El futuro de la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica. Albacete: Seminario;    1996.     </font>     <!-- ref --><P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">3. Bunge M. La    investigaci&oacute;n cient&iacute;fica. Barcelona: Ed. Ariel; 1989.     </font>     <!-- ref --><P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">4. Feinstein A.    Clinical epidemiology: the architecture of clinical research. Filadelfia: W.B.    Saunders Companies; 1985.     </font>     <!-- ref --><P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">5. River&oacute;n    Garrote MN. La homeopat&iacute;a como propuesta v&aacute;lida para la atenci&oacute;n    primaria de salud. Rev Cubana Med Gen Integr. 2012 [citado <font color="#000000">3    Abr 2011</font>];28(2). Disponible en: <a href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21252012000200007&lng=es" target="_blank">http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21252012000200007&amp;lng=es</a></font>      <!-- ref --><P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">6. Gilbert R, Salanti    G, Harden M, See S. Infant sleeping position and the sudden infant death syndrome:    systematic review of observational studies and historical review of clinicians'    recommendations from 1940-2000. Internat J Epidemiol. 2005;34:74-87.     </font>     <!-- ref --><P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">7. Harrison's Principles    of Internal Medicine. 17th ed. Complementary and Alternative Medicine. <font color="#000000">New    York:</font>The McGraw-Hill Companies; 2008.     </font>      <!-- ref --><P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">8. Laurence L.    Brunton. Las Bases Farmacol&oacute;gicas de la Terap&eacute;utica. 11na ed.    <font color="#000000">M&eacute;xico, D. F.: </font>The McGraw-Hill; 2006.     </font>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><P><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">9. Organizaci&oacute;n    Mundial de la Salud. Gu&iacute;a de la buena prescripci&oacute;n. Programa de    acci&oacute;n sobre medicamentos esenciales. Ginebra: OMS; 2009.    </font>     <P>&nbsp;     <P>&nbsp;     <P>&nbsp;       ]]></body><back>
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